Más Información

Prevén fast track en San Lázaro para Plan B de Sheinbaum; buscan que se aplique en las siguientes elecciones

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

Preocupa a Jalisco aparición de policía creada por Lemus en narconómina de “El Mencho”; se hacen revisiones constantes, dice coordinador de seguridad

Cae en Sinaloa Samuel, uno de los fugitivos más buscados por el FBI en Washington; ofrecían un mdd por información para capturarlo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva

Colectivos realizan jornada de búsqueda en barrancas de alcaldía Álvaro Obregón; la zona está identificada como punto de interés
Desde su título, la cuarta novela de Mohamed Mbougar Sarr , “ La más recóndita memoria de los hombres ” (premios Goncourt, Transfuge y del Libro Hennessy), alude al escritor chileno Roberto Bolaño. Su epígrafe, además, es un fragmento de “Los detectives salvajes”; su argumento, una referencia a “2666” y las historias de los personajes Arturo Belano, Ulises Lima y compañía.
“En este caso, el autor que más me inspiró fue Bolaño. Al leer mi novela, se reconoce la búsqueda de un autor desaparecido como figura recurrente”, dice, en entrevista, Sarr, nacido en Senegal en 1990 y afincado en Francia.
El argumento: al final de la década de 1930, T. C Elimane, escritor africano inventado por el novelista, publica la exitosa novela“El laberinto de lo inhumano”. Sin embargo, después de ser acusado de plagio, Elimane decide desaparecer del escenario. De él queda una estela en el recuerdo colectivo, una imagen fantasmal: la del “Rimbaud negro”. Ochenta años después, otro escritor, quizá un alter ego de Sarr, entra en contacto con el libro e inicia un recorrido paralelo a los descritos por Bolaño.
Lee también: Por esta razón Picasso no quiso visitar México

Lee también: ¿Por qué la virgen de Guadalupe se llama así?
Al igual que Ouologuem y Elimane, Sarr escribe en francés, condición que autoafirma sus inquietudes, y no deja de preguntarse qué sucede cuando el imaginario africano pasa a la ficción y es percibido en un entorno occidental. “¿Cómo se percibe este imaginario? Cuando decimos africano, ¿de qué estamos hablando? Cuando decimos un escritor africano, ¿qué significa? ¿Cómo nos perciben? A lo mejor de la manera correcta o quizá desde una óptica que proviene de siglos y siglos de dominación”.
Para Sarr la escritura de esta novela fue una manera de rendir homenaje a la cultura africana. “Podemos reflexionar desde ciertas generalidades amplias: ¿qué pasó con los africanos negros después de la colonización?, ¿qué hizo la colonización?, ¿cuál fue su impacto en la cultura africana?, ¿cuál fue su impacto psicológico? En este sentido, el filósofo Frantz Fanon fue un eje de los temas que exploro en ´La más recóndita…” Me sirvió para pensar en las relaciones entre las poblaciones negras y judías”, concluye.
Suscríbete aquí para recibir directo en tu correo nuestras newsletters sobre noticias del día, opinión, Qatar 2022 y muchas opciones más.
melc
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








