Después de varias semanas de incertidumbre en la comunidad universitaria ante la posibilidad de desaparecer las licenciaturas de baja demanda de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el rector, Leonardo Lomelí, afirmó ayer en la Sesión de Consejo que “la intención no es cerrar en este momento ninguna carrera” y que “no se van a tomar decisiones unilaterales”.Pero dijo que es importante señalar problemas que atañen, tanto a la administración central como a las Facultades y escuelas: “Diseñar aquellas estrategias para fortalecer la demanda de estas carreras, ver si se trata de un problema de difusión; se está haciendo un esfuerzo muy importante, sobre todo en las sedes foráneas, para difundir”.
Mencionó que se analiza la posibilidad de “abrir un segundo registro para el examen de ingreso, y eso se puede volver a hacer en este año, pero también habrá que evaluar si en algunos casos habrá que revisar el plan de estudios o incluso el nombre, a veces tenemos algunos nombres que no contribuyen a que el público en general se entere del objeto de estudio de la carrera. Hay inclusive una estrategia de comunicación que pasa también por buscar un nombre más atractivo o preciso, pero tengan la certeza de que esto se hará en estrecha comunicación con las escuelas y facultades que imparten estas carreras”.
Las palabras del rector fueron a propósito de lo que menciona el inciso 4 de los Requisitos y Condiciones de la convocatoria para ingreso a la licenciatura 2026 de la UNAM, publicada el 12 de enero: la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) “analizará el número de aspirantes registrados en las licenciaturas de baja demanda, a fin de determinar si estas se mantendrán dentro de la oferta para el ciclo escolar 2026-2027”.

Si, ante la baja demanda, el ingreso a alguna licenciatura se viera afectado, la DGAE le avisará al aspirante en cuestión para que elija otra licenciatura de la oferta académica —continúa el documento. El instructivo para participar en el Concurso de Selección enlista 13 Licenciaturas de baja demanda: tres de ellas del Sistema Escolarizado de la Facultad de Filosofía y Letras (Lengua y Literaturas Modernas Alemanas, Francesas y Portuguesas); Etnomusicología de la Facultad de Música, Geohistoria de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia, e Historia de la ENES de Oaxaca, entre otras.
En un comunicado, que envió el 10 de febrero la Secretaría General de la UNAM a los consejeros universitarios, se lee: “La UNAM no busca cancelar carreras, ni tiene el interés de suprimir opciones educativas, mucho menos de detener la contratación de su personal académico, sin embargo, sí atiende a la responsabilidad de que se analicen a fondo estas carreras de baja demanda y, si es el caso, que se modifiquen”.
Un día antes de que el rector hablara del tema en la Sesión de Consejo, la comunidad universitaria (profesores, egresados y la coordinadora del Colegio de Letras Modernas, Kundalini Muñoz Cervera) hablaron con EL UNIVERSAL al respecto. “Letras Modernas ha sido calificada durante varios años como la mejor carrera de la UNAM según mediciones internacionales. Me parece que una de las razones de ello tiene que ver con un rasgo muy relevante del Colegio: es un espacio intercultural. El conocimiento de la lengua y literatura de otras culturas, de otras maneras ver y decir el mundo promueven una apertura axiológica, estética y social únicas. Estamos convencidos de que a través de la palabra es posible una convivencia más rica, más significativa, más justa. Creer en el plurilingüismo y en sus manifestaciones literarias, no es una apuesta por la erudición o la soberbia intelectual, es una invitación a la empatía, al reconocimiento de los demás, a la posibilidad de atestiguar el mundo desde diversas y distintas perspectivas. No es razonable darnos el lujo de prescindir de todo esto”, afirmó Muñoz Cervera.
Claudia Lucotti, profesora del Departamento de Letras Inglesas, vio como algo positivo que la institución tome conciencia de la baja demanda en ciertas carreras: “Nos está poniendo a pensar, en conjunto, sobre cómo vamos a atender el tema de modos quizá renovados. Porque, si bien son carreras, históricamente, de una inscripción no muy amplia, sí atienden o contribuyen a toda un área de las humanidades ligadas a estas otras lenguas y culturas que son importantes. Si en este momento abrimos una reflexión acerca de cómo reforzarlas y actualizarlas más en ciertos aspectos, salimos ganando tanto la carrera, la UNAM y el país mismo”. Alma Miranda, profesora del Departamento de Letras Portuguesas, señaló que la primera situación que realmente les preocupó es que los aspirantes, al leer la convocatoria, optaran por una carrera que no estuviera en una lista de las menos estudiadas; “que cumpliera como una especie de efecto disuasorio”, dijo, y enfatizó que, a raíz de la polémica que generó esto, las instancias más altas de la UNAM y la dirección de la Facultad emprendieron una campaña de promoción de las licenciaturas: “De inmediato empezaron a organizar una campaña con videos cortos, focalizada justo en gente del bachillerato que podría entrar a las diferentes Letras Modernas”.
Haydée Silva, profesora de Letras Francesas, lamentó que, en un principio, no se enteraran por un proceso de comunicación interno.
Kundalini Muñoz retomó la palabra: las campañas de difusión en redes sociales, en las que invitan a egresados a que den testimonio de su vida profesional y que contempla una participación activa en programas de orientación vocacional, son “sin duda alguna, una gran oportunidad para fortalecer lazos con la ENP y el CCH, de manera que mediante programas conjuntos podamos beneficiarnos mutuamente: por ejemplo, lograr un mejor rendimiento en el aprendizaje de lenguas y literatura en el caso del bachillerato y obtener matrícula más amplia para el Colegio. Desde hace por lo menos un par de años, hemos estado trabajando en la renovación del plan y los programas de estudio. Para ello, siguiendo los lineamientos institucionales, hemos escuchado a la comunidad del Colegio, pero también a egresados y empleadores porque queremos que nuestro Colegio no sólo forme estudiantes de excelencia académica, sino profesionistas que se desempeñen en el mercado laboral de manera asertiva, creativa; ciudadanos responsables con la comunidad”.
La docente, académica y licenciada en Letras Inglesas, Adriana Bellamy, mencionó que, en su caso, la carrera le proporcionó una serie de herramientas de análisis y formación que le permitió desarrollar, más adelante, estudios de literatura comparada; muchos egresados —dijo— pueden relacionar la literatura con otros medios artísticos: “Tengo compañeros que trabajan, por ejemplo, en medios. Muchos empezaron estudiando Letras Modernas y luego se dedicaron a investigaciones de literatura y arquitectura, o literatura y pintura o, en mi caso, literatura y cine”.
El escritor Gabriel Bernal Granados, quien estudió la licenciatura en Letras Inglesas en la UNAM, afirmó que la desaparición de las carreras iría, incluso, “en contra del espíritu mismo de una universidad. Sería un atentado de la institución en contra de sí misma y del espíritu de universalidad en cuanto a la difusión del conocimiento que se encuentra en los cimientos de la institución misma. Como si una persona decidiera amputarse un pie o los dedos de una mano porque siente que ya no los usa como debería en ese momento de su historia”.
Bernal Granados habló también de algunos escritores que dieron clases en Letras Modernas, como Salvador Elizondo.
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Bellamy recordó que tiene colegas que incluso han trabajado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas: “Hay una formación que es poco explorada y que generalmente se reduce, nada más, a la traducción, por ejemplo. Y no es únicamente eso, porque creo que la carrera te da otro tipo de preparación. Si no, ahí está la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (ENALT) o las escuelas de traductores, cuyo interés es distinto”.
Para Haydée Silva, el tema tiene relevancia porque la UNAM es una institución con liderazgo: “Cuando la UNAM toma una decisión, es como la hermana mayor de muchas universidades públicas y privadas. Lo que hace la UNAM lo mira el país entero, el continente entero, el mundo entero”.
En esta línea, más allá de la coyuntura de las licenciaturas de baja demanda, Silva afirmó que “hay cosas que vamos a pugnar porque se acepten dentro del funcionamiento institucional de la UNAM. Por ejemplo, que nuestros alumnos puedan enseñar Literatura Universal porque, sin duda, eso también contribuiría a una mejor visibilidad y, por lo tanto, a la posibilidad de que tengamos ocupados todos los lugares disponibles, y seamos rentables, como lo desea la institución”.
Entre los egresados de Letras Modernas que han tenido una trayectoria notable, los entrevistados mencionaron a escritores como Elisa Díaz Castelo, Ana Rosa González Matute, Javier García-Galiano, Sergio González Rodríguez, Hernán Lara Zavala, Fabio Morábito y Melina Balcázar con el proyecto editorial Canta Mares.