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¿Qué sucede con nuestras fotos, perfiles de redes sociales y toda nuestra huella digital cuando morimos? A partir de esa pregunta y de ver cómo plataformas como Facebook se están convirtiendo en cementerios digitales, la interacción con estos perfiles se normaliza y los rituales de duelo se han digitalizado, tres investigadores de la UNAM y de la Esmeralda analizarán el tema “Memoria e identidad digital post mortem”, el lunes 10 de noviemdre, a las 11 horas, en un conversatorio organizado por el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información (IIBI) de la UNAM.
Jonathan Hernández, del IIBI, quien junto con Jo Ana Mrfin y Enrique César García, dialogarán sobre el tema, asegura que vivimos en una sociedad plataformizada en donde la línea entre nuestra vida analógica y digital es casi inexistente y dice que esta realidad ha traído una nueva consecuencia: nuestra vida digital ya no necesariamente termina con nuestra muerte biológica.
“A través de las plataformas dejamos una importante huella digital y las redes sociales son una de estas plataformas. Sabemos que las redes sociales fueron diseñadas justamente para las personas vivas; sin embargo, hay un estudio muy interesante de la Universidad de Oxford, del 2019 que vislumbraba, que considerando el ritmo de crecimiento de esos años, que los usuarios que han fallecido en Facebook podrían superar a los vivos para el 2070. Está aun muy lejos, pero fue hecho antes de la pandemia de Covid-19, que significó un parteaguas muy importante en la forma en la que se tiene la relación con las personas que han fallecido”, dice Hernández.
A parir del Covid-19 las conmemoraciones y los vínculos con los fallecidos adoptaron un nuevo sentido a través de las plataformas, el duelo se amplificó y se digitalizó y aunque ya desde hace años se tenían memoriales en la web hoy abundan los “cementerios virtuales”. Lo que provoca una discusión ética que también toca lo que se llama la inmortalidad digital.
“Puede sonar exagerado, cómo es que vamos a ser inmortales digitales, pero tenemos que irnos un poco atrás, a la idea de vivir para siempre o resucitar que es tan antigua como la propia existencia humana. Ahora los medios digitales ofrecen diferentes formas de recordar a las personas; puede referirse a la preservación de la identidad digital en su perfil de Facebook o mantenerlo ‘vivo’ con el uso de IA”, afirma.
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