La fototeca del Heraldo, una joya por depurar

La Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de la Universidad Iberomericana resguarda el archivo de 750 cajas de imágenes sobre México, destacan las dedicadas a los espectáculos
La fototeca del Heraldo, una joya por depurar
El trabajo de revisión y catalogación del archivo fotográfico de El Heraldo será a largo plazo y muy metódico porque se reconoce su gran valor histórico. (IMÁGENES DE JUAN CARLOS REYES. EL UNIVERSAL)
29/10/2018
00:20
Alida Piñón
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La Biblioteca Francisco Xavier Clavigero (BFXC), de la Universidad Iberoamericana, resguarda desde marzo del año pasado la fototeca del antiguo periódico El Heraldo de México. Está integrada por 750 cajas con más de mil fotografías cada una que dan cuenta de la vida cotidiana, política, cultural y deportiva de México, de 1965 a 2003, aproximadamente.

Este acervo que podría contener más de un millón de imágenes, se encuentra en proceso de catalogación. Hasta ahora, el período que se ha catalogado es el relativo al Movimiento Estudiantil de 1968 y a los Juegos Olímpicos de ese año. Y está en proceso la segunda gran curaduría que estará dedicada al mundo del espectáculo. De acuerdo con la directora de la biblioteca, Teresa Matabuena, existen cientos de miles de fotografías de figuras como Mario Moreno, Enrique Guzmán, entre muchos otros.

Este material de El Heraldo de México se encontraba en sus instalaciones ubicadas en la colonia Doctores; en 2003, el diario fue adquirido por José Gutiérrez Vivó a través de su empresa Infored y lo renombró Diario Monitor. En 2009, tras la salida del comunicador del país y del cierre de sus espacios en radio y del periódico, el inmueble fue vendido y la fototeca fue reubicada a una bodega. Tras varios años de no ser cubierta la renta del espacio, los dueños del lugar, Balderas S.A. de C.V., con el consentimiento del periodista, buscaron a varias instituciones para entregarla en donación. Sólo la Ibero, lo aceptó.

“Gutiérrez Vivó dejó de pagar la renta, Balderas le quiso devolver lo que había resguardado, pero el periodista no lo aceptó; así que buscaron donar todo lo que tenían. Había un gran listado de cosas, las rotativas, archivos del periódico, así como ropa y pianos, y lo que nos interesó, como Universidad, fueron las fotografías; también queríamos la colección completa del periódico pero no la tenían, así como todos los cartones de los caricaturistas, pero sólo había una caja”, dice Matabuena.

Y agrega: “Era la basura o nosotros. En la Universidad comprendimos que se trataba de materiales de gran importancia, por desgracia no sabíamos que nos sería entregado con muy pocos elementos de catalogación. Así que nos estamos enfrentando a la tarea titánica de ubicar las imágenes. Será un proceso que nos tomará años. Por lo pronto, está garantizado su resguardo y estamos seguros de que nos ofrecerá toda una historia visual de la vida social, política y económica del país durante más de 40 años”.

Lo que han encontrado hasta ahora está concentrado en los años 60 y 70, un poco de los 80, de los 90 y de los 2000 hay muy poco. “Creemos que se trata de un archivo incompleto porque existen fotos que se publicaron pero no las hemos encontrado; tampoco hemos localizado material del sismo del 85, quizá sí existe pero está identificado con algún tema que no hemos visto. Además, fueron 15 días de Olimpiadas y sólo tenemos 4 mil 500 imágenes, son muy pocas, debieron haberse tomado muchas más fotos”, explica la directora.

Una de las razones de por qué existe poco material de las últimas dos décadas de vida de El Heraldo, sostiene Marcos Fuentes, fotógrafo del rotativo durante 20 años, es que en esa época comenzó la crisis financiera. “Se cortó el presupuesto para los sobres de datos, se limitaron los rollos, los fotógrafos trabajaban con 8 placas y las que escogían se quedaban en el escaner y las otras se botaban”, recuerda el fotoperiodista.

Marcos Fuentes cuenta que desde la administración se contabilizaban los rollos y ese proceso impidió que se editaran y archivaran. “Me parece que el sistema para archivar fue desastrozo a partir de 1991, yo lo viví después, en 1996, cuando entré a laborar. Ya no estaban los formatos de archivo membretados. Después, con el cambio tecnológico ya no se modernizaron. Seguramente tiraron los cedés y floppys que habían, quizá los vieron como ‘archivo muerto’ de oficina, tal vez nadie se enteró de lo valioso que eran”, explica.

Las imágenes cuentan, en su mayoría, con un número y, probablemente, es de su identificación. Sin embargo, no existe un fichero con los datos. Tanto Fuentes como algunos periodistas que tuvieron acceso al sótano en donde se encontraban, recuerdan que el personal responsable sí tenía una organización que al parecer no se pudo conservar.

De todo este universo se tendrá que hacer una depuración importante porque existen miles de imágenes de agencias de información internacionales, impresas en un papel de mala calidad, sin identificación o que fueron importantes en su época pero no alcanzan a tener un valor histórico. Por ejemplo, el asesinato de unos niños en Estados Unidos o accidentes automovilísticos. De modo que sólo conservarán lo que El Heraldo compró sobre México. “No tenemos permisos de reproducción, son de muy mala calidad y no hay herramientas para identificar, sólo nos quedaremos con lo que tiene que ver con el contexto nacional, no tiene sentido quedarnos con fotos de personas que tuvieron que ver con conflictos en Siria y que no hay modo de saber quiénes son”, sostiene Teresa Matabuena.

Los negativos fueron colocados en una bóveda que se mandó construir especialmente, con una temperatura a seis grados. “Se mandó hacer la bóveda ex profeso con lo más moderno que existe para un archivo como este”, explica la maestra.

Un tesoro por descubrir. El archivo está organizado por sobres, algunos están identificados por números y/o por tema. Hasta ahora la catalogación más importante es del Movimiento Estudiantil de 1968 con mil 500 fotografías que ya fueron digitalizadas y están disponibles en internet, y de los Juegos Olímpicos hay 4 mil 500, y próximamente también serán puestas a disposición del público.

Mientras se revisaban estos materiales, examinaron aleatoriamente algunos sobres y encontraron imágenes de indígenas, actividades presidenciales, funerales de figuras importantes, campañas políticas y sociales, presentaciones de automóviles, el primer viaje del Metro, inauguraciones de espacios en el marco de programas sociales, construcciones de caminos o edificios, vacacionistas, deportes, huelgas, manifestaciones, actividades sindicales, entre muchos otros asuntos.

También encontraron que había sobres identificados como “pobres”, “delincuencia”, “Sociales de Puebla, 1975”. Hasta ahora han hecho un listado general. De la totalidad reconocieron que uno de los acervos más grandes es sobre la farándula de los años 60, 70 y 80, principalmente.

“Tienen realmente muchísimo de espectáculos. Hay unas 600 fotografías sólo de Ignacio López Tarso, otras 500 de Silvia Pinal, 200 de Rosa María Vázquez, cientos más de Enrique Guzmán, Piporro, Pedro Vargas, Verónica Castro, Raúl Velasco, Chabelo, Tongolele, la Sonora Santanera, lo que se les ocurra está ahí”, dice Matabuena.

De acuerdo con Marcos Fuentes, el material que existe sobre este tema es invaluable. “Es grandioso, yo llegué a ver fotos de todas las telenovelas que hoy son de culto, de todos los programas de televisión que fueron muy importantes en la época como Siempre en Domingo, El Club del Hogar, Los Polivoces; recordemos además que existía El rostro de El Heraldo y un premio con el nombre del periódico”, recuerda.

La Universidad Iberoamericana está organizando el material, pero reconocen que será un proceso a largo plazo porque la gran mayoría, como casi el resto de las fotos, no está identificado. “Con todo esto se pueden hacer muchas cosas, muchos libros o exposiciones. Por ejemplo, hay cientos de fotografías sobre Mario Moreno Cantinflas y es muy interesante verlo en otro contexto que no era el actoral, se le ve en lo social y en lo político, es el artista que va a comer con el presidente y el que saluda al astronauta que viene a México. Quizá también hay mucho sobre la vida cultural, pero todo es un tesoro por encontrar. Sólo de espectáculos hay más de 50 cajas”, dice Matabuena.

La relación entre la política y el espectáculo, los casos de decenas de artistas que terminaron en algún puesto político, la vida nocturna de la Ciudad de México, son otros grandes temas que encontrarán en esta fototeca y lo convierten en un gran acervo.

La fototeca dará pie a muchas investigaciones. “En dos años se cumplen 50 años del Mundial de futbol en México, es un deporte muy importante para el país y el periódico hizo una gran cobertura. Otro tema que nos interesa es que El Heraldo fue el único medio mexicano que mandó fotógrafo a la NASA, si encontramos esas imágenes será muy bueno”, concluye la directora.

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