La recuperación de un dintel de origen maya, específicamente del área de Yaxchilán y que data del año 600 al 900 d.C, está en medio de una discusión por parte de investigadores guatemaltecos, quienes afirman que la no pertenece a México como ha sido informado en días recientes por la , sino a Guatemala.

Uno de los más importantes investigadores del área maya, el epigrafista estadounidense Stephen Houston, afirma que el dintel fue elaborado en un área que hoy comprende el territorio de Guatemala, pero no niega la gran cercanía de la frontera con México.

La investigación llevó a Houston a determinar que ese dintel fue encontrado en algún momento de los 60 por un explorador llamado Dana Lamb, un viajero dedicado a la publicidad, y que fue el primero en registrar la pieza en sus archivos personales. Esos archivos fueron hallados en Sherman Oaks, en California.

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Dibujo del dintel maya, publicado en los trabajos de divulgación de Stephen Houston. Foto: Secretaría de Relaciones Exteriores
Dibujo del dintel maya, publicado en los trabajos de divulgación de Stephen Houston. Foto: Secretaría de Relaciones Exteriores

Su saqueo de Guatemala, explica Houston, no queda claro todavía, pero estima que pudo ocurrir en la década de los 60. “Claramente en estas notas personales se puede ver por medio de mapas que él estaba metido a una distancia, al oeste, de 15 o 20 kilómetros en territorio guatemalteco, y ahí rastreó la pieza”, detalla el investigador.

Otra evidencia que presenta Houston es el autor de la pieza, un artista maya de élite conocido en ámbitos académicos como Señor Mayui, que elaboró otras tres piezas parecidas, y que incluso las firmó. Otro dintel del artista está expuesto en el museo Kimbell en Fort Worth Texas, refiere el académico. “El dintel siempre ha tenido un estatus muy elevado en las discusiones del arte maya, por eso fue bastante frustrante no saber exactamente dónde estaba, o no tener información específica, por eso hace más o menos ocho años decidí, con algunos colegas, publicar una monografía de la pieza y del artista en el Instituto Getty; fue una oportunidad para divulgar todos estos datos, algo clandestinos diría, y además haciendo un estudio muy intenso de la carrera de ese escultor”, dice el catedrático de la Universidad de Brown.

Desde su salida del sitio de origen, el paradero de la pieza fue desconocido, sin embargo, Houston afirma que logró rastrearla varias veces, a través de fotos o porque fue expuesta en alguna colección. Dice que incluso es probable que el dintel viajara hasta Suiza.

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Detalle del dintel ya recuperado por la Cancillería.  
imagen tomada por Houston hace 10 años, donde se ven grietas. 
Fotos: Secretaría de Relaciones Exteriores
Detalle del dintel ya recuperado por la Cancillería. imagen tomada por Houston hace 10 años, donde se ven grietas. Fotos: Secretaría de Relaciones Exteriores

“Hay una fotografía que vi de Suiza, con los 4 dinteles ahí colocados, sé que es posible que en algún momento las piezas pertenecieran a un señor llamado William Pendleton Palmer, un ricachón, un señor de bastante dinero que vivía en Maine”, apunta.

Precisamente la Cancillería mexicana informó hace unas semanas la recuperación de la pieza, donada por un empresario, en Nueva York. Houston refiere que hace 10 años recibió información de que el dintel estaba en manos de un coleccionista en Manhattan, aunque no sabe si es el mismo que devolvió la pieza en días recientes.

Al recibir la información, explica, logró localizar la pieza y verla, aunque no reveló la identidad del coleccionista que en ese momento la tenía en su poder ni la ubicación.

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Agrega: “La pieza estaba en buen estado, con sus colores originales en ese momento que la vi. Ahora, las fotos de la Cancillería muestran que fue intervenida, repararon algunas grietas, y tengo la sospecha que fue restaurada porque la estaban intentando vender, perfeccionándola para subir el precio”.

¿De qué lado del río?

Houston detalla que los mapas trazados por Dana Lamb ubicaron las piezas en territorio guatemalteco, y no sólo eso, sino que acudió con otros arqueólogos a las locaciones que el explorador marcó en sus escritos para conocer el lugar exacto donde halló las piezas.

“Fuimos con mapa en mano para conocer el sendero donde Lamb indicó haber encontrado las piezas, además lo hicimos para conocer ese contexto dinástico milenario de Yaxchilán, y es cierto que hoy la capital de ese imperio está en el territorio mexicano, pero yo he pasado por ahí, he medido, y tan solo se encuentra a unos 100 o 200 metros de territorio guatemalteco, es muy fácil pasar por ahí entre ambos países”, explica.

Oswaldo Chinchilla, arqueólogo guatemalteco y académico en la Universidad de Yale, respalda las afirmaciones de Houston. “Las notas de Lamb muestran que el dintel estaba del lado guatemalteco del Río Usumacinta, él y sus colegas han documentado casi toda esta historia, ellos caminaron por el área y han visto fotos antiguas del dintel, por eso puedo afirmar que la pieza sí es de Guatemala”.

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El investigador refiere que es posible que haya confusión por la limitada frontera que comparte Yaxchilán en ambos países. “En el periodo clásico de Yaxchilán, su territorio se extendía en ambos lados del río, por eso creo que puede haber confusión”.

Sobre su saqueo, Chinchilla señala que la pieza fue registrada por Lamb en los 60, sin embargo, el saqueo arqueológico en el área maya explotó una década después, de acuerdo con los registros históricos. “Hubo bandas de saqueadores ahí, en toda esa área, de ese sitio parece que salieron tres dinteles más. Pero también hay otros sitios y hay otra serie de esculturas que empezaron a aparecer en colecciones, en museos, y que se sabe que vienen de la misma región, del Usumacinta, también de otras partes del área maya”.

Relaciones Exteriores informó en un comunicado que la recuperación de la pieza fue posible por los trabajos del consulado de México en Nueva York, liderados por el cónsul Marco Bucio.

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Detalló que la pieza será trasladada por la Fuerza Aérea Mexicana al Museo Nacional de Antropología. De acuerdo con la agencia EFE, el dintel permanece colgado en una pared del consulado en NY.

Oswaldo Chinchilla afirma que él y otros académicos guatemaltecos redactaron un escrito informando de los hechos al Ministerio de Cultura de Guatemala, pero no han recibido respuesta de la petición formal del dintel.

El área de prensa de Relaciones Exteriores informó a EL UNIVERSAL que “la Cancillería ha actuado siguiendo nuestros lineamientos y protocolos para la recuperación y repatriación de bienes culturales, siempre con el acompañamiento técnico del INAH”.

Por su parte, el INAH no dio respuesta a las afirmaciones de los investigadores guatemaltecos.

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