¿Cómo producir teatro en la nueva normalidad?

30/05/2020
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00:17
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Alida Piñón
¿Cómo producir teatro en la nueva normalidad?
Soul Arts Productions, de los hermanos Emilia, Esteban e Isaac Hernández, canceló el estreno en México del ballet Giselle con el English National Ballet, previsto para este mes. Foto: TOMADA DEL SITIO DEL ENGLISH NATIONAL BALLET

¿Cómo producir teatro en la nueva normalidad?

30/05/2020
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Alida Piñón
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Preocupa a productores de artes escénicas los costos de más que implica acatar las medidas sanitarias para volver

El regreso a los escenarios será uno de los retos más complejos que tendrán que enfrentar los productores de teatro y danza en México, así sea para montar espectáculos de cámara o grandes producciones millonarias. ¿Es posible la sana distancia en los elencos y en el equipo técnico?, ¿puede ser sustentable una producción con un aforo reducido?, ¿quién asumirá los gastos que implicará el uso obligatorio de cubrebocas, gel antibacterial, guantes y sanitización de los espacios?, ¿cómo se resolverá el tráfico de producciones suspendidas con la reprogramación en todos los foros?, ¿qué pasará con una producción con elenco internacional que tendrá que acatar las regulaciones de cada país?.

Producir teatro en México depende de muchos factores: el número de actores, el prestigio de los elencos, la nómina del equipo de producción, la renta del teatro que puede costar desde 8 mil pesos por función, si se cuenta o no con un apoyo como Efiartes, si la obra se presenta en teatro institucional o universitario, y lo ambiciosos que sean la escenografía, el vestuario y la iluminación. Así, una obra puede costar desde 500 mil hasta 2 millones y medio, o más. A todos estos factores, en la nueva normalidad habrá que sumar el costro que implicarán las medidas sanitarias como la sanitización de los espacios y el equipamiento de contenedores de gel.

Los productores mexicanos Jimena Sealtiel, Hugo Hinojosa, Julián Robles y Gerardo Tagle se dedican al teatro; Emilia Hernández, a la danza, y han generado desde monólogos hasta espectáculos masivos en el Auditorio Nacional. Ellos ofrecen su panorama sobre la producción escénica durante la nueva normalidad.

Buscando rutas

La productora Jimena Sealtiel, presidenta del Colegio de Productores de Teatro, cuenta que los creadores escénicos han formado alianzas con diversos creadores organizados como la Red Espacios Independientes de la Ciudad de México, entre otros, para encontrar la ruta que haga viable el quehacer teatral durante el tiempo que duren las restricciones sanitarias por la pandemia. Desde hace meses presentaron a las autoridades culturales, locales y federales, una serie de propuestas para mitigar el impacto económico del cierre de los teatros, propuestas que continúan en análisis.

Ahora se han vuelto a organizar para crear, de la mano de las autoridades culturales, medidas para el retorno al escenario. "Creamos una red de trabajo que se llama Alianza por las Artes Escénicas 2020, #ALARTE, con casi 100 miembros de la comunidad escénica y estamos trabajando en calidad de urgente para que podamos crear protocolos sanitarios que sean muy claros, nos interesa saber cuáles son los que dictará la autoridad y cuáles son las medidas que los productores debemos cumplir y cuáles son las que podemos decidir no asumir", explica.
 


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Foto: Tomada de Facebook

Sealtiel estaba por estrenar tres producciones, una definitivamente será montada en 2021, las otras dos podrían presentarse en los siguientes meses. "Como productora hay tres cosas que me preocupan: el aforo, no sólo porque se está planteando con una reducción, también porque la gente tendrá miedo de ir al teatro y porque es muy probable que haya público que no pueda pagar un boleto, en el Colegio hay producciones con un precio de boleto que va de los 80 a los mil 500 pesos o más; la segunda son los elencos, porque no sabemos cómo será seguro para nuestros equipos, en la escena no podrá existir la sana distancia, la voz teatral produce una mayor cantidad de partículas, así que me preocupan los actores y todo el equipo técnico. Y la tercera preocupación son los protocolos institucionales", dice.

En esta tercera inquietud, insiste Sealtiel, han estado trabajando en #ALARTE, y es que existe la duda acerca de quién tendrá que asumir un costo inevitable, la sanitización de los espacios y las medidas de protección como contenedores de gel. "Hemos calculado que un espacio pequeño podría invertir hasta 30 mil pesos al mes en esas cuestiones, es mucho dinero, así que estamos viendo cómo lo vamos a resolver, si los teatros asumen el costo entonces quizá tengan que subir la renta, si lo hacen entonces los productores tendremos que desplazar el costo al boleto o apretar nuestros propios costos y eso sería muy trágico. A las autoridades les hemos hecho ver que no pueden anunciar medidas y ya, porque éstas podrían tener efectos secundarios muy graves, por fortuna lo han entendido muy bien", cuenta.

Los elencos sobre el escenario es también una de las preocupaciones de Calypso Producciones, de Graciela Cázares y Hugo Alfredo Hinojosa, quienes tenían en puerta el estreno de "Fariseos" con nueve actores. "Estamos replanteando todo el montaje para que los actores tengan más de un metro de distancia, es una bronca, hemos tenido que reformar todo, desde la escenografía hasta la dirección de escena porque nos interesa que el público y nuestros actores y todo el equipo se sientan seguros. Es una obra que habla sobre la prisión, los actores iban a estar unos encima de otros, ya no, ahora los meteremos en unas jaulas que serán colocadas a distancia", cuenta.

Otra de las inquietudes más generalizadas es que en marzo pasado, cuando comenzó el cierre de los teatros, las autoridades culturales federales y locales aseguraron que todo lo ya pactado para este año se reprogramaría en los aforos institucionales, e incluso se buscaría programar en los espacios independientes. De modo que se ha creará un cuello de botella que parece inevitable. "Yo he tratado de buscar fechas para octubre y no he podido conseguir porque nadie sabe cómo se recorrerá toda la programación, la incertidumbre es muy grande", dice Sealtiel.

"Nosotros ya perdimos el espacio que teníamos, ahora nos moveremos a El hormiguero, esperamos estar ya en agosto o septiembre, habrá un cuello de botella porque dudo muchísimo que haya alguien que se quiera aventar en junio o julio, ¿quién va a querer ir al teatro?", lamenta Hinojosa.

Sin embargo, al productor y dramaturgo le interesa estrenar cuanto antes. "Nosotros tenemos el apoyo de Efiartes y queremos estrenar para ejecutar el dinero y pagar a los actores, en este momento la apuesta ya es de supervivencia, como no dependeremos tanto de la taquilla sí podemos aventarnos a la aventura de estrenar y asumiremos la pérdida de la taquilla, lo debemos hacer porque mi interés primordial es pagar ya a las 30 personas que dependen de esta producción. Queremos estrenar en agosto o septiembre a más tardar, antes de ese tiempo no nos da la vida para hacerlo", sostiene Hinojosa.

En todo el mundo, los teatros han coincidido en que en durante los primeros meses de desescalada reducirán el aforo. En México, a nivel federal aún no se ha dado a conocer el porcentaje de reducción, pero en la Ciudad de México se ha planteado que en caso de entrar al semáforo naranja el 15 de junio, se podrán abrir los teatros al 50%. Los productores coinciden en que lo más prudente será esperar por lo menos a agosto.

"El sector con el que convivo a diario, creo, no se aventará regresar en junio, queremos ser prudentes en todos los sentidos, pero también es verdad que hay teatros que necesitan abrir ya. Muchos de mis colegas tienen grandes equipos de producción y no tenemos ingresos, pero regresar pronto es muy difícil, ¿qué valoramos más, lo económico o lo humano?, ¿cómo encontramos la media de las dos cosas? Yo he recibido ya llamadas de actores con situación económica muy preocupante, sé que ya hay quien está yendo a los comedores comunitarios, ya se ha llegado a ese nivel. Estamos pensando en que si en agosto las escuelas pueden regresar, nosotros también", dice Sealtiel.

El productor Julián Robles estaba por arrancar con el remontaje de "Bozal" de Richard Viqueira en el Teatro de las Artes. Su caso, dice, es excepcional porque se puede ajustar a las medidas de sana distancia y es que se trata de una obra cuyo eje central es una estructura octagonal que cuelga de las tramoyas especialmente diseñadas y colocadas para esta puesta en escena, en la que los actores y el público son colgados para simular un vuelo.

"Nosotros tendremos que esperar a las medidas sanitarias, la estrenamos en 2017 y sabemos que mucha gente se quedó con ganas de verla, ya casi llegábamos a las 100 representaciones y conseguir esa cifra es un gran logro. Estamos tranquilos porque los actores no tienen tanto contacto, el aforo tampoco nos preocupa porque es poco el público que sube y poco el que se mantiene abajo en unas colchonetas. Así que mientras no sepamos las medidas oficiales, no podemos pensar en si nos debemos ajustar o no", dice.

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El productor Julián Robles estaba por arrancar con la reposición de Bozal, de Richard Viqueira. Dice que se pueden ajustar a las medidas de sana distancia. Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL

El factor de Efiartes y presentarse con regularidad en espacios institucionales, advierte Robles, le da un margen para mantener la calma. "Hay una realidad que no podemos dejar de considerar, el teatro en espacios institucionales no es siempre de masas, así que, insisto, debemos esperar. Lo que a mí me preocupa más es que no he visto que las autoridades culturales estén previendo cómo apoyar la producción teatral. Hasta ahora sólo hemos visto los apoyos que han anunciado bajo el programa de Contigo en la distancia, pero son insuficientes, todos entendemos que hay sectores que necesitarán del Estado para seguir adelante, y el teatro en algún momento tendrá que ser uno de ellos", advierte Robles.

Gerardo Tagle, productor con experiencia en cine y teatro, advierte que, en este momento, aun con medidas sanitarias en un teatro, los traslados y los inevitables contactos con las personas podrían propiciar un contagio. "Es muy difícil la situación, podemos volver al teatro, al cine, pero al volver a casa podríamos contagiarnos. Mientras tratamos de frenar el contagio manteniéndonos sin producir, nos estamos enfrentando al desempleo. No sólo las artes escénicas están colapsadas, todas las industrias creativas viven la misma situación".

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Ensayo desde casa del elenco de Faris eos , de Calypso Producciones, de Graciela Cázares y Hugo Alfredo Hinojosa. Fotos: Tomadas de Facebook

 

Eventos masivos

Emilia Hernández es fundadora de Soul Arts Productions, junto a sus hermanos, los bailarines Isaac Hernández y Esteban Hernández; y ha producido el espectáculo "Despertares" que se ha presentado en el Auditorio Nacional y en Guadalajara; este año tenía programado estrenar en México el ballet "Giselle" del prestigioso coreógrafo Akram Khan, con el English National Ballet. Las funciones que se llevarían a cabo a principios de mayo fueron canceladas, así como un tour por diversas ciudades de México, Estados Unidos y América Latina debido a las restricciones sanitarias en todo el mundo por la pandemia de Covid-19.

Hoy, dice Emilia, nada está claro ni en México ni en todo el mundo. La única certeza es que habrán de enfrentarse a un gran reto. "No sólo el mundo de la danza se está preguntando cómo volverá a los escenarios, todas las industrias creativas con público masivo, con escenarios, con teatros, y debemos encontrar los mecanismos para ser sustentables. Una producción como la nuestra dependerá de las decisiones que se tomen en todo el mundo por todo lo que implica. En este momento no quiero siquiera imaginar que ya no será posible volver a crear un espectáculo masivo, eso sí sería catastrófico. Nadie puede ignorar la fragilidad humana en la que nos encontramos, pero tampoco nadie debería ignorar lo que el arte le sirve a la humanidad, así que lo que nos queda es resistir".

Cancelar "Giselle", explica, fue muy difícil porque es un proyecto muy ambicioso que planearon durante cuatro años. "Estábamos trabajando con la Universidad de Guadalajara y con Tait, los fabricantes que hacen los escenarios más grandes del mundo, trabajan con Madonna, Justin Bieber, Cirque du Soleil, entre muchos otros; ellos nos estaban haciendo gran parte de la mecánica de la escenografía. Había cinco países involucrados, incluido México. La venta de boletas iba muy bien, habíamos logrado que la compañía tuviera un espacio para ir a México. Como productores, las cosas se tornaron catastróficas, había mucho dinero invertido nuestro y de la Universidad. Tenemos la intención de retomarlo, si somos realistas lo podríamos hacer en el segundo semestre de 2021, pero muchas cosas dependerán de las regulaciones que establezcan los gobiernos de cada país. Una realidad insoslayable es que la taquilla hace posible que un proyecto como el nuestro sea posible, necesitamos de un público masivo para poder sufragar los gastos, así que tendremos que esperar a ver cómo van cambiando las cosas".

Otro de los proyectos que tenían en la mira era la creación de la Federación de Industrias Creativas México, que por el momento está parado. "Isaac estaba por planear un viajar a México para tener una reunión con el secretario de Hacienda y hablar con él acerca de que se necesita tener la figura de donataria para poder ser capaces de apoyar a las industrias creativas, otro de los temas que nos interesaba mucho tratar es que los artistas se enfrentan a una burocracia muy lenta y eso tiene que cambiar porque el tiempo es clave para un productor, pero vino la cuarentena e Isaac ya no pudo viajar, así que todo es incertidumbre en este momento, pero estamos aferrados a que nos volveremos a reponer de todo esto".

 

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