La hora de definiciones y el enojo de Peña

Salvador García Soto

La siguiente semana será clave para las definiciones de la sucesión presidencial. En el PRI, la molestia evidente de Peña Nieto con el “despiste” y el desplante soberbio de su canciller, Luis Videgaray —que se sintió con más ínfulas que el Presidente para mandar señales de “destape” del candidato priísta—, metió mucho ruido a una sucesión que hasta ahora había sido llevada con pinzas por el jefe del priísmo y podría tener consecuencias en la decisión final que, entre el lunes y el jueves próximos, se hará pública con el registro del “precandidato” para atender la convocatoria priísta. De hecho, este fin de semana podrían ya saber, en el hermético círculo de Los Pinos, el nombre del elegido y hasta podrían avisarles a los que no serán.

En la polémica presentación de Videgaray al secretario de Hacienda, por más que no haya sido la única que hizo en el evento con diplomáticos, fueron los elogios y las menciones al “liderazgo” de José Antonio Meade lo que cayó muy mal en Los Pinos, por tratarse del único aspirante con posibilidades reales que estaba en ese evento. Tanta fue la reacción que provocó este hecho, que desde el jueves campean rumores de una posible “renuncia” del canciller para eliminar las dudas y la descomposición que su intento de “destape” le metió al proceso de designación que estaba, única y exclusivamente, en manos del Presidente.

Ayer mismo ese rumor, de un Videgaray fuera del gabinete “en las próximas horas”, se escuchó en la sede nacional del PRI, al término de una comida que el dirigente Enrique Ochoa tuvo con ex presidentes del partido, en la que fue notoria la ausencia de Manlio Fabio Beltrones —que no asistió por estar fuera de la Ciudad— aunque sí estuvieron César Camacho, Beatriz Paredes, Humberto Roque, Pedro Joaquín Coldwell, Dulce María Sauri, Cristina Díaz, Roberto Madrazo, Jorge de la Vega y Adolfo Lugo Verduzco. Los rumores tras ese encuentro es que, de darse la salida del canciller, Peña podría optar por quién él decidiera —incluido Meade— sin que se cuestionara de quién fue realmente la decisión.

Pero más allá de esas versiones, lo que sí está confirmado es que la reacción de Peña Nieto no fue ni casual ni producto de un “chacaleo” de la fuente de reporteros que lo acompañaron a La Paz. Fue el propio personal de Comunicación Social de la Presidencia, el que dio aviso a los reporteros que cubren la fuente presidencial de que se salieran antes de la comida donde estaban en la capital sudcaliforniana, “porque el Presidente quería darles un mensaje” y afuera sólo estaban los periodistas que cubren a la fuente de la Armada de México, cuyo aniversario era el motivo central de la visita a Baja California Sur.

Sólo una vez que los reporteros estuvieron reunidos, el Presidente salió y soltó la frase que de inmediato se leyó como un duro mensaje de regaño al secretario de Relaciones Exteriores y que quedó para el anecdotario político: “Andan muy despistados… No se despisten, que el PRI No va a elegir candidato por elogios ni por aplausos”. Peña no reaccionó a las columnas ni a las interpretaciones políticas, nunca lo hace, pero sí a lo que claramente fue percibido como un “exceso” de uno de sus hombres de mayor confianza, que tuvo un impacto directo y negativo en el manejo cauteloso que hasta ahora había hecho el Presidente de la elección del candidato priísta.

Plática en el avión presidencial. Justo un día después de los elogios de Videgaray a su amigo del ITAM, que causaron molestia e incertidumbre entre el resto de los aspirantes priístas, el Presidente viajó en el avión presidencial a La Paz, con el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, el otro precandidato que muchos ven como “finalista” junto con José Antonio Meade. Junto al secretario de Gobernación acompañaban a Peña el secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y el de Marina, Francisco Vidal Soberón. La gira para conmemorar el Día de la Armada de México en el puerto sudcaliforniano llevaba toda la intención de mandar un mensaje a los habitantes de ese estado, azotado por la violencia del narcotráfico y en donde los homicidios dolosos se han disparado en casi 700% en los últimos meses, según las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Peña aprovechó su visita a la convulsionada ciudad de La Paz, para ofrecer apoyo a las autoridades estatales en la investigación del reciente asesinato del titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Silvestre de la Toba, que causó conmoción y severas críticas y exigencias de justicia a la Federación de organismos defensores de derechos humanos en México, encabezados por el ómbudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien cuestionó la “indolencia y apatía de las autoridades”, ante lo que calificó como un “golpe al Estado mexicano”.

Pero la nota de la gira definitivamente fue la declaración del Presidente sobre el comentado “destape” anticipado que su canciller hizo en la víspera, nada menos que ante el cuerpo diplomático extranjero acreditado en el país. ¿Se comentaría ese tema en el trayecto del avión presidencial hacia Baja sur, considerando que junto a Peña viajaba Osorio, quien en la víspera se había quejado de un golpeteo político “brutal” en su contra por filtraciones periodísticas sobre constructoras hidalguenses, a las que vincularon con él y de las que en su equipo cercano responsabilizaban al grupo de Luis Videgaray?

Lo que sí confirman fuentes cercanas a Los Pinos es que, de regreso de la gira, cuando el avión presidencial aterrizó en el hangar del aeropuerto capitalino, Peña Nieto no bajó de inmediato de la aeronave y permaneció a bordo por espacio de 50 minutos, en una plática en la que estuvieron con él Osorio, el general Cienfuegos, el almirante Vidal Soberón y el director del Cisen, Eugenio Imaz. Los cuatro funcionarios del gabinete y el Presidente conversaron en privado durante ese tiempo a bordo del avión. ¿De qué versaría esa plática, tendría algo que ver con las declaraciones que en la víspera había hecho Peña sobre los “despistados” y la definición del candidato presidencial que, dijo, va a decidir “de acuerdo a lo que necesite el país”?

Veremos a partir de este lunes qué decisión tomara Peña Nieto y si el episodio de los elogios de Videgaray tuvo finalmente algún impacto en la definición final del mandatario. Por lo pronto en el PRI, donde ya circula la convocatoria para que a partir del 3 se inscriban los “precandidatos” presidenciales, ya hay un movimiento interno que está por impugnar los términos de dicha convocatoria bajo una queja de “inequidad”, porque a los aspirantes que sean militantes del partido les ponen una serie de requisitos complicados para registrarse, mientras que a los “ciudadanos simpatizantes”, como sería el caso de Meade, no les piden prácticamente ningún requisito. ¿Será que la convocatoria fue a modo para un externo como el secretario de Hacienda? De ser así, se confirmaría que Videgaray le quitó su facultad al Presidente y es el gran decisor, y Meade entraría todavía más cuestionado por los grupos priístas, que no quieren a un externo.

Notas indiscretas… La respuesta del gobierno de Puebla a la violencia contra las mujeres y el feminicidio que se ha incrementado en su estado, como en el resto del país, fue la estrategia “De una vez por Todas”, que ayer cumplió un mes de que fue anunciada por el mandatario Antonio Gali, justo el mismo día que la CNDH alertaba sobre el incremento de violencia de género en la entidad y pidiera emitir la Alerta de Género. El gobernador ha presentado varias iniciativas que son parte de la estrategia para castigar y reducir esa violencia, como la Ley de Acoso y Hostigamiento Sexual, la inclusión en el Código Civil del concepto de “responsabilidad” por violencia de género, y el endurecimiento de regulaciones y normas en el transporte público del estado para proteger a las mujeres. Las acciones también han consistido en el aumento de presupuesto a la Fiscalía del Estado para la atención específica de feminicidio, las campañas en negocios y prestadores de servicio para detectar y denunciar violencia contra mujeres, además del reforzamiento de la seguridad en espacios públicos y la creación de una aplicación #Entrenosotrasnoscuidamos, en la que ONG y el Ayuntamiento de Puebla colaboraron para denunciar y atender denuncias de acoso y agresión a mujeres. Hace un mes que le gobernador Gali se comprometió “a asumir mi responsabilidad y a trabajar con o sin Alerta de Género” en la protección y la seguridad de las mujeres poblanas. Veremos si la estrategia da resultados… El que sorprendió ayer en Sinaloa fue el gobernador Quirino Ordaz Coppel, con el anuncio de que este sábado, en la Ley de Ingresos 2018 del estado, propondrá la eliminación de la tenencia vehicular a los automovilistas sinaloenses. El anuncio lo hicieron el secretario de Finanzas, Carlos Ortega, y el de Gobierno, Gonzalo Gómez Flores, quienes explicaron que la decisión del gobernador de eliminar ese impuesto es “para generar competitividad en las empresas y apoyar la economía familiar”. El gobernador dijo después que la tenencia vehicular se creó para financiar los Juegos Olímpicos del 68, pero se quedó como inercia”, y anunció que para suplir el faltante en los ingresos harán un plan de eficiencia y austeridad en el uso del presupuesto público del estado. Vaya paradoja, la eliminación de la tenencia se las prometió en campaña a los sinaloenses el ex gobernador Mario López Valdez, que nunca les cumplió esa promesa, y ahora Quirino Ordaz, que nunca lo prometió y que de hecho se había negado a eliminarla, la quitó de golpe y porrazo. ¿Será porque vienen las elecciones? No sea malpensado… Los dados manan Serpiente doble. Semana de altibajos.

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