El secuestro de los trillizos

Ricardo Raphael

El miércoles 2 de agosto se publicó un mensaje en Facebook denunciando la desaparición de una mujer embarazada: “Alerta urgente, pido el apoyo para localizar a Mayela Patricia Vázquez Robles. El día de ayer viajó de la terminal de Toluca a las 6:40 pm con dirección a Cerro Colorado, en Valle de Bravo. La última vez que se comunicó … (avisó) que ya estaba en la parada ... Ella sólo añadió que había una camioneta sospechosa. Al acudir los familiares por ella … no la encontraron… Actualmente presenta un embarazo de nueve meses”.

Junto con esta información también fue subida a la red social una fotografía tomada a la madre pocas semanas antes, durante el babyshower donde confirmó a sus seres cercanos que estaba esperando trillizos. En esa imagen ella muestra con orgullo un vientre redondo y muy abultado donde alguien escribió en rojo la frase en inglés: “I love you”.

El jueves después del medio día Mayela Patricia Vázquez Robles fue encontrada en el Paraje del Arco, ubicado a 13 kilómetros de distancia de Cerro Colorado. Le habían practicado una cesárea clandestina para robarle a sus tres bebés.

Fue trasladada de inmediato a la sala de emergencias del hospital general de Valle de Bravo y se le aisló, para sorpresa de familiares y otros testigos, aunque durante varias horas entraron y salieron del cuarto los agentes del Ministerio Público.

A escasos diez metros de su cama yacía convaleciente otra mujer que, 48 horas atrás, había sido brutalmente golpeada, mientras intentó evitar el secuestro se su propio hijo, el cual tenía entonces quince días de nacido. Fuera del hospital los familiares de las dos víctimas compartieron dolor y conversación porque les unían circunstancias parecidas.

La tragedia de los trillizos tiene muchos hilos sueltos que hoy merecerían preciso esclarecimiento. Por ejemplo, ¿por qué después de la visita de la autoridad, la familia de Mayela Patricia Vázquez decidió no denunciar el secuestro y el robo de los infantes?

También sería cosa buena saber por qué, tanto el mensaje como la fotografía mencionados (y en posesión de este reportero) fueron retirados del muro original en Facebook.

Pero de todas las dudas que este hecho despierta, la más oscura y compleja de comprender proviene de la réplica que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ofreció a los directivos de EL UNIVERSAL a propósito de este caso:

“Se pudo determinar clínicamente que la mujer no estuvo embarazada y que la lesión de la supuesta ‘cesárea clandestina’ se la habría realizado ella misma, … pues decidió inventar esta historia por temor a que su pareja sentimental la abandonara”.

Al compartir con este diario tamaña mentira probablemente la FGJ no estaba enterada de la existencia de la fotografía tomada durante el babyshower, y tampoco del mensaje publicado en la red, durante la madrugada del 2 de agosto. Ambas son las pruebas principales que contradicen la versión del Ministerio Público.

ZOOM: cuatro infantes fueron secuestrados en el municipio de Valle de Bravo entre el 31 de julio y el 2 de agosto. Una quinta bebé se esfumó el domingo 20 de agosto. Son cinco seres humanos en total y la FGJ del Edomex dice que no es un patrón criminal. Sería interesante conocer el número necesario de infantes desaparecidos para que esa autoridad cambie de opinión.

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