La muerte de la gobernadora

Luis Cárdenas

Cosecha lo que siembras. Desde siempre, el Presidente de la República y sus más cercanos han hecho de las especulaciones y conspiraciones sus armas políticas predilectas; no importa si hablamos de una reforma, de mapas secretos que contienen la ubicación exacta de los pozos petroleros, de las fuerzas castrenses usadas para desaparecer y matar jóvenes, de economías quebradas por pensiones y altos sueldos, de aviones que se repelen, de innombrables o de mafias del poder.

El presidente ha mentido muchas veces en el pasado, usando la imaginación como único recurso argumentativo, sin evidencias en las fantasías donde él y su movimiento se han victimizado de un sistema que ellos mismos endilgan represor y sibilino, inquisidor y cancerbero de mezquinos intereses.

La realidad se impone a fuerza de golpes, los autores de las teorías conspirativas llaman ahora a la calma, a apegarse a la evidencia...

Una suerte retorcida de Pedro y el Lobo donde pocos creen cuando, al final, se quiere decir la verdad y pedir auxilio.

#ConLaTragediaNo braman hipócritas los que se regordearon de la misma hasta el ridículo de su reflejo.

La tragedia que sacude al país, y en particular a Puebla, con la muerte de la Gobernadora Martha Erika Alonso y de su esposo Rafael Moreno Valle en un incidente aéreo el pasado 24 de diciembre debería estar exenta de rajas políticas, pero lo que “debe de ser” raramente pasa en la realidad.

Imposible descartar por decreto el hecho de que Puebla se convirtió en la última arena política donde el partido del Presidente presionó para lograr la nulidad de la elección, que en los hechos se convertiría en una segunda oportunidad para su candidato, una que no dejarían perder con toda la maquinaria gubernamental tras de sí.

Imposible descartar por decreto que Puebla es un bastión fundamental del huachicol, de la poderosa mafia que toca intereses políticos sin discriminar causas o partidos. Precisamente, el robo de combustible se ha vuelto un objetivo prioritario en la estrategia de seguridad nacional del presidente.

Imposible decretar un carpetazo y esperar un aplauso a la Cuarta por la prontitud de su investigación.

Parece que fue ayer cuando López Obrador acusaba a los Mouriño de traficar gasolina y luego…

Cosecha lo que siembras.

De Colofón.- Muchos años después se sigue creyendo que esos accidentes no fueron realmente accidentes, así pasa en las democracias donde se respeta la libertad de pensamiento.

Comentarios