Se encuentra usted aquí

La tentación de Le Mans

Para los pilotos de la máxima categoría, coronarse en Le Mans forma parte de la llamada triple corona del automovilismo
La tentación de Le Mans
16/06/2019
01:36
-A +A

El mundo motor se detiene esta semana, por la mítica carrera de Las 24 horas de Le Mans, la cual lleva más de 80 años de celebrarse de manera tradicional en Francia.

Para los pilotos de la máxima categoría, coronarse en Le Mans forma parte de la llamada triple corona del automovilismo, que implica ganar el Gran
Premio de Mónaco
de la Fórmula Uno, las 500 millas de Indianápolis, en la Indy, y la célebre carrera de resistencia en Le Mans.

En la Fórmula Uno, son varios los pilotos que se han convertido en leyendas al coronarse en Le Mans, desde el mismísimo Pedro Rodríguez, en 1968 (al confirmar su maestría en el manejo bajo lluvia), al mando del célebre Porsche 917 K, el legendario Phill Hill, quien se coronó tres veces entre 1958 y 1962, además de estrellas como Graham Hill, Dan Gurney, Mike Hawthorn, Bruce McLaren, o el belga Jacky Ickx, por citar algunos.

El caso de Ickx es particular, ya que —si bien, en F1 no estuvo al nivel de los campeones mundiales de su época— en Le Mans supo construir una leyenda enmarcada con seis victorias entre 1969 y 1982.

Es cierto que entre los años ‘50 y principios de los ‘80 existió un marcado interés en los pilotos de Fórmula Uno por triunfar en Le Mans. Sin embargo, la exigencia de ambas categorías hizo que pilotos y escuderías se concentraran solamente en sus respectivos campeonatos. Ya lo dice el refrán: “zapatero a tus zapatos”; si no, pregúntele a McLaren sobre el fiasco de competir en F1 y la Indy 500 este año, haciendo el ridículo. Aún así,  la llama ganadora de pilotos de máxima categoría en Le Mans siguió viva en los ‘90 con los campeonatos de Alex Wurz (1996) y el que compartieron en Audi el hoy fallecido Michele Alboreto y Stefan Johansson (1997).

Ni Lauda, Senna, Prost, Häkkinen o Schumacher buscaron tomar por asalto Le Mans. No fue hasta 2015, que Niko Hülkenberg se coronó con Toyota y que Fernando Alonso ganó en 2018, tratando de recuperar un poco de la gloria perdida los últimos años con McLaren, que Le Mans revivió en el ánimo de los pilotos de F1, donde incluso Lewis Hamilton habla de poder incursionar en el campeonato de resistencia una vez terminada su etapa en la máxima categoría.

Este año, veremos a Fernando Alonso tratando de conseguir su segundo título. Igualmente, desfilarán caras conocidas para los fanáticos de la F1, tales como Pastor Maldonado, Sebastian Buemi, Bruno Senna, Kamui Kobayashi, Giancarlo Fisichella, Stoffel Vandoorne, entre otros.

Quedaron, pues, en el olvido esos años en los que los pilotos se bajaban de un coche de F1 para subirse a un prototipo, en la búsqueda de ganar en diferentes campeonatos y categorías de forma paralela. Con todo, Le Mans sigue siendo Le Mans,donde la pasión y el drama (pregúntele a Toyota) siempre estarán presentes. Una bocanada de aire fresco a la predecible Fórmula 1 actual. 

@jgarciacontacto