Por: Arlequín

¿No que no? Ahora sí, a todos los críticos malsanos de la 4T, tan hipócritas como una calificadora internacional, el nuevo gobierno les tapó la boca.

El gabinete del Presidente Andrés Manuel López Obrador , cumplió y abrió al mundo sus declaraciones patrimoniales, fiscales y de conflictos de interés.

Haiga sido como haiga sido, a empujones y presiones presidenciales, pero los cuarto transformers publicaron datos sobre su patrimonio.

Sí, sí, seguro ya va a empezar usted con sus críticas de siempre: que se reservaron montos de cuentas; que los que viven en lujosas residencias, ahora solo tienen terrenillos y uno que otro departamentito; que los que antes de que el número 4 se pusiera de moda viajaban en camionetas de 8 cilindros con chofer y escolta, ahora andan en auto compacto; que declaran recibir ingresos adicionales a los del gobierno, pero no tienen ningún posible de conflicto de interés.

En pocas palabras, que eran fifís y ahora son pueblo bueno.

¿Qué quería usted, que entregaran toda su información patrimonial? Por favor, entre en razón y comprenda que la trasparencia no es tan trasparente, que hay cosas que uno se debe guardar, que siempre es mejor el bajo perfil.

La solidaridad y el amor al pueblo se llevan en el corazón, se puede ser austero de corazón. No es necesario ser pobre o vivir en la justa medianía, se pueden tener grandes negocios, jugosas pensiones, vivir en mansiones y ser austero. Piénselo bien, acaso no es más patriótico y heroico tener gordas cuentas bancarias e inversiones jugosas y aun así levantarse en las madrugadas para acompañar al Presidente en sus conferencias matutinas. Eso, y no otra cosa es amor a México, es compromiso con el pueblo.

Qué chiste tendría que se levantaran tan temprano y durmieran sólo unas cuantas horas al día si en realidad necesitaran el sueldo, eso es fácil, eso lo hace cualquiera, pero mire que trabajar sin necesitarlo, sin esperar nada a cambio más que el agradecimiento del pueblo, eso es casi un apostolado que usted, si no es un neoliberal cínico, debiera reconocer, agradecer y no andar exigiéndoles que presenten sus declaraciones patrimoniales.

Entiéndalo de una buena vez, ellos no están en el gabinete para ganar dinero u obtener poder, su motivación es otra: es el lograr el bienestar, la felicidad, la paz en el país. Así que no es necesario que conozcamos cuantos millones tienen en una cuenta por acá, o cuantos en una inversión por allá; si son o no son socios o dueños de alguna empresa, eso es para los corruptos, para los priistas del viejo régimen, para esos que ya se fueron para nunca más volver.

Estamos hablando de la 4T, en la que nadie peca aunque el arca esté abierta. Estamos hablando de los hombres y mujeres que con escoba en mano están barriendo la corrupción de arriba hacia abajo, como se barren las escaleras.

Sí, varios de ellos vienen del antiguo régimen, varios fueron priistas, panistas o perredistas, y sí, varios de ellos son millonarios, pero ahora ya son miembros de un gabinete que tiene hasta cartilla moral, imagínese si van a ser capaces de portarse mal, de enriquecerse haciendo ventajosos negocios al amparo de su cargo público. Además, en política quién no tiene pasado.

Lo importantes es que hoy han sido tocados por el poder salvador de la 4T, y ahora, primero muertos que tocar un peso del erario, que hacer un negocio sucio o servirse del poder para beneficiarse, no señor, eso se acabó, se fue para siempre el pasado 1 de julio.

No sea estricto, pues además, los funcionarios que no hicieron totalmente pública su declaración tienen, al menos, tres buenas razones para mantener algunos datos reservados a piedra y lodo:

La primera: con los niveles de inseguridad que hay en país es un verdadero peligro hacer públicas sus fortunas. Imagínese un robo o un secuestro a un alto funcionario, se vería muy mal y cualquier calificadora internacional chapucera, con lo sensibles que andan, nos bajaría de inmediato la calificación como país.

Además, recuerde que varios de ellos salen de sus casas cuando todavía está muy oscuro y camino a Palacio Nacional les vaya a salir por ahí un tunante.

La segunda, es que en estos tiempos no es muy bien visto que digamos que la gente tenga mucho dinero, de inmediato se sospecha de que sean corruptos. Ya lo dijo el señor Presidente esta misma semana: “La corrupción es en el gobierno y en la élite del poder, no en el pueblo, esa es la paradoja, porque el pueblo de México es de los más honestos del mundo…. lo que pasa es que la clase política, la cúpula económica y el poder económico-político, son de los más corruptos, o eran de los más corruptos, pero eso es fruto podrido de la política neoliberal que fue una de pillaje, de saqueo”.

Así que no sea que alguien se confunda y no entienda que ahora los funcionarios ya no son parte de una élite del poder sino pueblo y los vayan a tachar de corruptos por tener dinero o, en algunos casos, haber pertenecido en el pasado lejano, allá por los remotos años 2017 0 2018, a la clase política o empresarial, a una élite.

Y tercera, pero no menos importante razón para mantenerse en el bajo perfil, es que otros miembros de la 4T que no han sido tan afortunados se vuelven críticos feroces de aquellos que eran fifís y ahora se quieren mezclar entre los que han estado siempre en la lucha. Para qué desatar la ira de esa línea de fuego que dispara tuitazos y opera las redes hasta destruir la honra del adversario.

A la transformación que fueres haz lo que vieres.

En suma, si para transformar este país un puñado de hombres y mujeres valientes tiene que trabajar sin necesitarlo, que cambiar la Suburban por el Jetta, que colgar el Chanel y ponerse el Huipil, abandonar el Brioni por el Aldo Conti, dejar de desayunar en el Four Seasons y llevar sus asuntos al VIPS, guardar en un cajón el Rolex y sacar el Casio, no dude que lo harán, pero por favor, aprecie su sacrificio y no esté molestando con la monserga de que hagan públicas sus declaraciones patrimoniales.

Me canso Ganso

: “Voy a mear”: Paco Ignacio Taibo II , titular del Fondo de Cultura Económica (dice a niños y sus padres que se encontraban reunidos leyendo textos suyos en la presentación del periódico infantil Alas de papel).

“En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, mear significa expeler orina”: Mario Delgado , coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados (al responder sobre su postura frente a la frase de Taibo II). Lo que el escritor quiso decir… ¿Cuarta trasformación o regreso al foxismo?

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