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En 2015, un grupo de arqueólogos halló un tesoro arqueológico en la selva La Mosquita, en el noreste de Honduras.
Ahí encontraron las ruinas milenarias de un asentamiento que algunos consideran que corresponden a la llamada "Ciudad Blanca", también conocida como la "Ciudad perdida del Dios Mono".
Ahora, un grupo de investigadores reveló que ese lugar está en medio de un ecosistema próspero y exuberante, en el que abundan especies poco comunes, otras que se creían extintas e incluso una que al parecer no se conocía.
La expedición estuvo a cargo de la organización Conservación Internacional, con el apoyo del gobierno de Honduras.
¿Cómo es este lugar y qué hallaron los científicos?
Una zona poco explorada
Con 350.000 hectáreas, la selva La Mosquita es el área protegida más grande de Honduras, y es una de las zonas menos exploradas de las selvas de Centroamérica.
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Los biólogos de Conservación Internacional consideran que tiene una biodiversidad "excepcional", con una gran riqueza de aves, mamíferos, insectos, peces, anfibios y plantas. Para los expertos, esa diversidad es una señal de que la selva está "intacta y saludable".
"Nuestros hallazgos enfatizan el papel fundamental de la conservación de los ecosistemas intactos de Ciudad Blanca para asegurar la conectividad del paisaje y la persistencia a largo plazo de especies amenazadas", dice un comunicado de Conservación Internacional.
¿Qué especies hallaron?
Entre los hallazgos más sorprendentes, los expedicionarios destacan:
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- 22 especies de aves que no se había registrado en Honduras, incluyendo la "gran guacamaya verde", que está amenazada y se considera "extremadamente rara" en esta región.
- Se "redescubrió" al murciélago cara pálida, que no se veía en Honduras desde hace 75 años.
- La falsa serpiente coral de árbol, que no se veía en Honduras desde 1965.
- Un escarabajo tigre que se creía extinto.
- Un pez de la especie molly que aparentemente nunca se había registrado.
- Una boyante población de pecaríes de labio blanco, una especie de cerdos que ya no se encuentran en gran parte de América Central.
- 30 especies de mamíferos, incluyendo cazadores como jaguares, pumas, tigrillos y ocelotes.
- 183 especies de plantas, 246 especies de mariposas, 22 especies de anfibios y 35 de reptiles.
"En general, nuestros hallazgos demuestran que el área tiene una importancia ambiental y arqueológica global", dijo Trond Larsen, director del Programa de Evaluación Rápida de Conservación Internacional.
"Armados con este conocimiento, las partes interesadas ahora pueden comenzar a diseñar e implementar estrategias de conservación para proteger este ecosistema".
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