Mucho se ha escrito sobre la sociedad civil en México y su relación con el gobierno, en el discurso cotidiano en boca de los políticos es un actor fundamental para legitimarse en un contexto en el que la confianza ciudadana está por los suelos, incluso es parte de un compromiso presidencial, el: CG-090, que establece “Promover el respeto y la inclusión con programas realizados conjuntamente con la sociedad civil organizada”.

El mejor ejemplo de que las cosas se pueden hacer bajo estándares de transparencia y eficacia, es el Instituto Nacional de Desarrollo Social y que tal como lo estipula la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil (LFFAROSC) es la encargada del Fomento a las OSC en México. Lo que la vuelve una guía en la forma en la que los programas de coinversión con la OSC deben funcionar, desde reglas de operación, difusión, convocatorias, comités, publicación de resultados, entrega de apoyos y evaluación.

El Indesol es la máxima formadora de organizaciones, con su plan anual de capacitación, también es el encargado de otorgar el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil, RFOSC (que hasta el momento cuenta con más de 33 mil organizaciones inscritas), mediante el cual, las organizaciones obtienen su Clave Única de Inscripción al Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil (CLUNI), la cual es necesaria para que todas las OSC accedan a recursos federales.

En este sexenio se ha visto una drástica disminución en los recursos del Programa de Coinversión Social (PCS), la cual es una de las más importantes fuentes de apoyo para las OSC que opera bajo los más estrictos estándares de transparencia. Si tomamos como año base el 2012 (432 millones, último presupuesto aprobado del sexenio anterior), para el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2017 se prevé una reducción de 55% en su presupuesto, ubicándolo en 200 millones (este año lo destinado a este programa fue de 251 millones).

De esta forma, uno de los apoyos más importantes para las organizaciones de la sociedad civil se ve seriamente castigado por el gobierno federal, dando una muestra del poco interés que tiene en fomentar un nuevo esquema de gobernanza, en la medida en que dejar al Programa de Coinversión Social en 2017 con 200 millones implicará apoyar a un promedio 900 organizaciones, tomando en cuenta que en 2012 con 432 millones, se apoyaron a 1,842, pero de un universo de 19,826 OSC inscritas en el RFOSC (para este año 2016 con el presupuesto de 251 millones, tal vez sean un poco más de 1,100), pero ahora el universo es de 33 mil organizaciones.

Como se puede apreciar, el crecimiento de las organizaciones fue de más de 30% entre 2012 y 2016, al pasar de 19 mil a más de 33 mil, sin embargo, el presupuesto se redujo a más de la mitad, lo cual es una contradicción ante un sector que se encuentra en una constante expansión.

Para 2015, de acuerdo al Anexo de la Cuenta Pública Federal sobre las acciones de fomento y apoyos y estímulos otorgados por la Administración Pública Federal (APF) a favor de las OSC, de los más de 7 mil doscientos millones de pesos que representaron la inversión federal (aunque de esta inversión el 30% se fue para los llamados organizaciones cuasi gubernamentales, que no son OSC, sino que forman parte de las dependencias gubernamentales), el 53.4% se destinó a la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual realizó 864 acciones de fomento durante dicho ejercicio fiscal, e Indesol sólo recibió el 4.5% de la inversión federal, con la cual, realizó 18,275 acciones de fomento (este tipo de acciones incluyen no sólo apoyos económicos, sino apoyos en especie; capacitación presencial y distancia; asesoría; servicios; difusión y comunicación; concertación, coordinación y vinculación; convenios), es decir, cada una de estas acciones implicó una inversión federal de $17,693.08 pesos, mientras que cada acción de fomento realizada por la SEP, se tradujo en una inversión de $4,482,255.10 pesos.

Por todo lo anterior es evidente que el actual gobierno en realidad no tiene un interés claro en fomentar el desarrollo de una sociedad civil cada vez más participativa, la cual coadyuva con una gran cantidad de acciones donde las instituciones gubernamentales muchas veces simplemente tardan demasiado en actuar o no actúan.

Fortalecer la relación del gobierno con la sociedad civil es una tarea pendiente y ésta recae principalmente en el Indesol, ya que dirige toda la política de fomento a nivel federal (impulsar un Programa Nacional de Fomento es una asignatura pendiente), desde el ya mencionado RFOSC, el Sistema de Información de actividades de las OSC, acciones de profesionalización y capacitación, actividades del Consejo Técnico Consultivo y de la Comisión de Fomento para de las actividades de las OSC. Y lo más importante a lo que nos hemos referido que es el programa de Coinversión Social que con base en éste muchas de las organizaciones pueden atender a los diversos grupos en situación de vulnerabilidad en diversas partes del país, innovando en diversas metodologías y estrategias de intervención.

Dr. Pablo Armando González Ulloa Aguirre

Profesor Investigador de la FCPyS - UNAM

@elblopa @ObsNalCiudadano

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