
Inocentes a la cárcel
En un país en que las cárceles están llenas de inocentes, el gobierno supuestamente humanista ha decidido continuar por el camino punitivo al apostar por la privación de la libertad.

En un país en que las cárceles están llenas de inocentes, el gobierno supuestamente humanista ha decidido continuar por el camino punitivo al apostar por la privación de la libertad.

Tanto cinismo sería una anécdota si no estuviera de por medio el patrimonio de millones de trabajadores, a cuyas organizaciones les toca ahora la resistencia para frenar esta intentona.

Lejos de lo que nos dicen, no hay nada más neoliberal que el Estado se adelgace destruyendo instituciones y políticas públicas, y trasladando sus responsabilidades a las personas.

En nombre del pueblo se han destruido instituciones democráticas manchándolas -sin prueba alguna- con el estigma de la corrupción para debilitarlas y proceder así a su asalto. Mienten.

El dolor, la impotencia, el baño de sangre en regiones de nuestro país, no parecen importar ni son parte de las preocupaciones centrales del actual gobierno. Gobernar no es solo hablar todos los días frente a un micrófono.


La negociación del T-Mec tiene que ser un asunto de verdades. Si se quiere mandar un mensaje contundente a China, empiecen por la empresa Time Ceramics.

Claudia Sheinbaum asumirá la presidencia en un contexto de caos, escaso crecimiento económico, violencia y la sombra de quien parece se niega a abandonar de todo el poder.

Falso que la gente haya dado la legitimidad al oficialismo para modificar la Constitución a su antojo y mucho menos para desaparecer uno de los poderes del Estado al atentar contra su independencia e imparcialidad.
