
Que la próxima Presidenta escuche los problemas del país, porque de seguir como el Presidente actual, podrán seguir ganando elecciones, pero el país seguirá perdiendo.

Que la próxima Presidenta escuche los problemas del país, porque de seguir como el Presidente actual, podrán seguir ganando elecciones, pero el país seguirá perdiendo.

Millones de mexicanos votaron por López Obrador con la esperanza que cumpliría su promesa de pacificar el país. Sin embargo, expiró su sexenio y dejó un país mucho más violento.

El próximo domingo tenemos una fiesta democrática, pero pasando el 2 de junio debemos exigir se realicen cambios contundentes en materia de seguridad y justicia.

Tenemos un caldo de cultivo que nos pronostica que el día de las elecciones podríamos ver a miembros del crimen organizado muy activos, movilizando o inhibiendo el voto.

Qué peligroso se ha vuelto AMLO, al no contener su ira, provocó que su gobierno actuara con el mismo modus operandi que un cártel de crimen organizado.

La indiferencia de este gobierno la demuestran las drásticas reducciones y cancelaciones de programas y partidas presupuestales dirigidos a la protección y atención de la niñez mexicana.

Ni antes ni ahora el gobierno invierte recursos para preparar policías y fiscales capaces.

A los mexicanos nos deben una profunda reforma al Poder Judicial que no tiene que ver con la deseada por López Obrador de tener jueces por elección popular, que lejos de resolver la corrupción al interior, la agravaría.

Todos a votar con conciencia el 2 de junio, pues no solo elegiremos a nuestros representantes políticos, sino también el tipo de país en el que queremos y merecemos vivir.

Nunca nadie había desplegado tal desprecio hacia las libertades, los derechos y las vidas de los mexicanos. Pero nunca podrán tapar los asesinatos y desaparecidos en este sexenio: un cuarto de millón.