
El lenguaje y la celebrada narrativa del presidente organizan y activan el lenguaje soez, insultante, y la narrativa de agresión

El lenguaje y la celebrada narrativa del presidente organizan y activan el lenguaje soez, insultante, y la narrativa de agresión


No sólo su andamiaje jurídico está en el aire. El presidente está metido en un atolladero.

El olor a la sangre emanada de un INE herido por las embestidas del Presidente y sus secuaces, estimuló el apetito de las burocracias partidistas.

La consejera tiene una vulnerabilidad: su pertenencia a una abultada nómina familiar

La tortuosa relación con Biden entró en una fase marcada por el fin de la paciencia

En su cálculo, quienes aspiran y logre sucederlo son y serán, si acaso, actores de reparto

