
Este intento por oficializar un artificio legal para amenazar a los medios de comunicación (micros, pequeños, medianos, grandes y gigantes) no es aceptable en un sistema democrático.

Este intento por oficializar un artificio legal para amenazar a los medios de comunicación (micros, pequeños, medianos, grandes y gigantes) no es aceptable en un sistema democrático.


Ante la indefensión de una víctima para proteger a un presunto agresor, hay que reconocer que el coordinador de los diputados de Morena tiene algo de razón: aquí no hay heroínas…. ¡pero cuánta falta nos hacen!

Pronto sabremos si la dádiva y la compra de conciencias a través de programas electoreros es más fuerte que la oferta democrática.




Cuidemos la niñez en su etapa de formación para tener adultos bien educados en principios universales y democráticos, sin dogmas ni rencores.

