
La muerte no le preocupaba ni le infundía temor. Su verdadero miedo era que las injusticias en México se normalizaran, que otras madres sufrieran, como ella, la pérdida de un hijo en vida.

La muerte no le preocupaba ni le infundía temor. Su verdadero miedo era que las injusticias en México se normalizaran, que otras madres sufrieran, como ella, la pérdida de un hijo en vida.

El inédito traslado de 29 narcotraficantes a EU marca un hecho histórico por su carácter excepcional y está cargado de simbolismos que merece la pena analizar minuciosamente.






En comunidades altamente afectadas, la resignación y el miedo han sustituido a la indignación, lo que dificulta la movilización social para exigir cambios.

