Turismo sexual infantil, una lucha permanente…

Paola Félix Díaz

El Pleno de la Cámara de Diputados, votó a favor diversas reformas al Código Penal Federal, con el objeto de aumentar las penas por el delito de turismo sexual en contra de personas menores de edad, que no tengan capacidad para comprender el significado del hecho o a resistirlo, a efecto de homologarlas con las establecidas en la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos. Dichas reformas, prevén, además, la imprescriptibilidad de las penas y duplicarlas, cuando el delincuente tenga un deber de cuidado y protección hacía la víctima.

Lo anterior, resulta de la mayor relevancia, toda vez que, el turismo sexual ha aumentado significativamente en México. A tal grado que, nuestro país, es considerado como uno de los principales destinos en el mundo para cometer dicho ilícito. Para nadie es un secreto que, existen ciudades y playas dentro de nuestro territorio nacional, claramente identificadas con el turismo sexual.

La red de complicidades, la corrupción e impunidad, han penetrado y fracturado el tejido social. Cada día, la normalización del ilícito se ve expuesta en los medios de comunicación, donde las denuncias en contra de los propios familiares de las y los menores de edad son más frecuentes.

El delito de trata de personas, en sus diferentes modalidades ha crecido de manera exponencial, fundamentalmente, los diferentes tipos de explotación sexual, entre las que se encuentran la pornografía, la prostitución forzada y el turismo sexual. Las niñas, niños y adolescentes son las principales víctimas, de ahí, la importancia de continuar trabajando desde las diversas trincheras para combatir y erradicar estos delitos.

Las reformas votadas ayer, resultan oportunas, toda vez que, actualmente el delito de turismo sexual, se encuentra regulado en el Código Penal Federal y en la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, sin embargo, las sanciones establecidas en ambas leyes son diferentes, lo que permite a los delincuentes acogerse al beneficio de la pena menor.

Ahora, es importante que la Cámara de Senadores en su calidad de revisora, imprima celeridad a sus trabajos para que dichas reformas se publiquen a la brevedad en el Diario Oficial de la Federación, evitando con ello, la existencia de resquicios legales que permitan a los tratantes escapar de la mano de la justicia.

Evitar que el tiempo transcurrido sea la justificante para dejar de castigar el delito, no puede seguir siendo un argumento válido en ningún tribunal, cuando menos no, en el de un país que aspire a ser democrático y justo.

De igual forma, es importante duplicar las sanciones cuando el delincuente sea un familiar o tenga una condición de autoridad ante la víctima, toda vez que, lamentablemente, las y los menores de edad, generalmente, padecen abuso a edades cada vez más tempranas y desde sus propios hogares.

La vulnerabilidad extrema de las víctimas de trata de personas, particularmente, de quienes sufren abuso sexual, requieren de toda la protección del Estado. La magnitud y secuelas físicas, psicológica y emocionales de los delitos, necesitan de la sensibilidad social.

Es necesario desterrar de la cultura cotidiana el abuso y la violencia de la que son objeto las y los menores de edad. Desterrar la cultura de la cosificación de los seres humanos y apelar a su dignidad y derechos fundamentales.

Los Poderes del Estado en los diferentes niveles de gobierno tienen mucho por hacer, tanto, como la sociedad y sus diferentes sectores. Erradicar la violencia y el abuso de unas personas sobre otras, es una tarea que nos corresponde a todas y todos, si en verdad aspiramos a construir una Nación pacífica y de oportunidades. La lucha contra el turismo sexual infantil, debe ser una tarea permanente.

@LaraPaola1

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