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Para Miguel Ángel Correa Jasso, ex director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el conflicto estudiantil en el que se cerraron 15 escuelas vocacionales y se extendió por 49 días no fue ocasionado por agentes externos —partidos ni grupos políticos— en búsqueda de desestabilizarlo, ni tampoco por él, como se le acusó. El gran causante del conflicto fue el director general Enrique Fernández Fassnacht: su inexperiencia, desconocimiento del instituto y lejanía de la comunidad, asegura.

El 31 de mayo, en el Consejo General Consultivo, y en la reunión del 30 de mayo de la Asamblea General Politécnica con la Dirección General, alumnos y académicos expresaron su rechazo a la intromisión de “agentes externos” y acusaron a Correa Jasso de reunirse con líderes paristas de dos escuelas “para imponer su visión y sus ideas rumbo a la Comisión Organizadora del Congreso Nacional Politécnico”.

Correa Jasso revela en entrevista con EL UNIVERSAL que no sólo se reunió con los líderes estudiantiles de dos escuelas, sino que visitó a tres de los planteles más conflictivos durante el paro: el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos 13, Ricardo Flores Magón; el 15, Diódoro Antúnez Echegaray, y el Centro de Estudios Tecnológicos 1, Walter Cross Buchanan. También pasó por el número 11, Wilfrido Massieu.

Asegura que no fue él ni otros agentes externos quienes promovieron, ocasionaron y prolongaron el conflicto estudiantil. Quien fuera director general del instituto de 2000 a 2003 (promovido y removido por el ex presidente Vicente Fox Quesada) acusa que el paro fue ocasionado por la falta de experiencia de Fernández Fassnacht.

“Él no se ha ganado la confianza de los jóvenes y lo ven como alguien ajeno a la institución. El movimiento se pudo haber evitado de manera sencilla. Los directores de las escuelas con los que platiqué decían que no tenían para dónde jalar, porque no tenían ninguna directriz. Llegaron a decirme que ni siquiera lo conocían [al director]. Me decían que necesitaban un interlocutor válido”.

Dice que fue a las escuelas como interlocutor de la SEP; sin embargo, ¿quién lo mandó?

—El secretario de Educación [Aurelio Nuño] nos convocó a una reunión al consejo de ex directores. No hay que ser magos para entender que detrás había un diagnóstico de que las cosas no se iban a resolver.

¿Les piden consejo o su intervención en el conflicto?

—Consejo y si se podía, como en mi caso, ayudar operativamente, con la mejor intención de ayudarle a Fernández. Aunque a veces es como un hijo que no se deja y hay que apoyarlo de otras formas. Todos estaban dispuestos a entregarme las escuelas.

La AGP y el Consejo General Consultivo lo mencionaron como uno de los principales promotores del paro y una traba para resolverlo, ¿es cierto?

—Todo se explica: quien maneja al Consejo General Consultivo es el director, ¿a poco es gratuito que los muchachos hagan planteamientos como si fueran de ellos? No. Quien está manejando todo es el titular.

Se señala que usted promovió el conflicto y también lo alentó.

—Si yo tuviera esa capacidad... tendría cerrado el instituto. Ojalá tuviera ese poder. Ninguna escuela que tenga tantito aprecio a sus muchachos y sea responsable con el país puede estar fomentando los paros.

¿A qué se refiere?

—En la institución se da una cosa menor de un documento: el acuerdo 01/03/16 que adscribía al Politécnico a la Subsecretaría de Educación Superior, que ni siquiera sabíamos que existía; luego el doctor Fernández emite un comunicado informando de esto. Desde la época de [Manuel] Bartlett, como secretario de Educación (1988-1992), al instituto se le movía de un lado a otro en la estructura de la SEP y a nadie le importaba: el Politécnico siempre ha tratado con el secretario y con el Presidente, jamás con un subsecretario, ¿por qué emites una circular informando que pasa lo que nunca se había hecho?, ¿para qué? Lo que se hace es agarrar el teléfono y cuestionar qué está pasando, no tiene sentido: o hay mala fe o hay ignorancia infinita.

La circular fue un detonante, pero no fue lo único.

—Las universidades siempre son focos de atracción de partidos políticos y fuerzas externas, ¿de qué depende que no penetren y no se apoderen de la institución? De la tarea que haga el titular y su conocimiento de la realidad, de atraer a la comunidad, de que te reconozcan como líder y te respeten como tal. Es evidente que sí hay ramas conectadas con diferentes partidos y organizaciones, de todos los partidos, hay muchachos y profesores que están afiliados, ¡es normal!; sin embargo, es fácil echarle la culpa a esa penetración e intereses ajenos.

¿Los demás directores operaron en contra de Fassnacht?

—Por lo menos por definición y lo han manifestado. Todos tienen su cuota de poder. El tejido social en la escuela está muy roto y desgastado, si no se le cura los problemas van a seguir. El problema es de adentro, de falta de gobernabilidad. Se firmaron muchos pliegos petitorios para levantar los paros. Ahora le van a estar exigiendo que resuelva todas las demandas y no está fácil.

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