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La propuesta de reforma del presidente Enrique Peña Nieto sobre matrimonio igualitario lo único que hace es constitucionalizar una verdad jurídica que existe en el país: las personas del mismo sexo pueden contraer nupcias, puesto que existe una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que les concede la protección de la justicia y a través del recurso de amparo les permite casarse por la vía civil.

José Ramón Cossío Díaz, ministro del alto tribunal del país, en entrevista con EL UNIVERSAL, en medio de la polémica que ha desatado la propuesta del Ejecutivo Federal, recordó que estos matrimonio son posibles “sólo que ahora es por goteo”. Dijo que la reforma lo elevaría a nivel constitucional.

El 10 de agosto de 2010 nueve ministros del alto tribunal avalaron las reformas al Código Civil del Distrito Federal y reconocieron la constitucionalidad del  matrimonio  civil entre parejas del mismo sexo por primera vez, un criterio que ha sido refrendado cada vez que los estados intentan mantener vigente la prohibición de las uniones entre homosexuales.

¿Qué opina de la iniciativa del presidente sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo?

—La iniciativa tiene sentido. ¿Por qué razón?, simplemente facilitará el camino, de otra forma y mientras no cambie la integración del tribunal, los criterios de los integrantes de la Corte, las personas que quieran contraer matrimonio de todas formas están protegidas por nosotros.

¿Cómo es el mecanismo ahora? Van dos personas del mismo sexo a un estado donde su Código Civil o su Ley de Registro Civil o los dos dicen que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer o que tiene como fundamento general la perpetuación de la especie.

Se presentan y dicen: “Buenas tardes, venimos aquí a registrarnos mi pareja y yo”. “No se pueden inscribir porque aquí nada más se casan personas de distinto sexo”. Van y promueven un amparo, como hay jurisprudencia obligatoria en el tribunal, es una acción bastante fácil de llevar.

Luego regresan con el juez y ya se puede casar, así de fácil es la mecánica de juicio de amparo.

El ministro Cossío Díaz reitera que en los hechos el matrimonio igualitario “está en la vida jurídica del país” y por ello “con la iniciativa del Presidente se tendrían, por ser constitucional, que armonizar todas las constituciones”.

Es algo  que es una realidad.

—Sí, ya está en la vida jurídica del país.

Entonces esta ola fuerte, incluso religiosa, de rechazo a esta propuesta, no está viendo este ángulo de que es un hecho.

—En un artículo reciente sobre el tema, refiero que lo que el Presidente [Enrique Peña Nieto] está haciendo es allanar el camino a algo que está siendo por goteo y el mandatario quiere una situación general en la nación.

Es la opinión técnica, más allá de quien está a favor, técnicamente es así, es como está funcionando hasta que cambie la composición del máximo tribunal del país.

Si mañana la Corte tuviera otra composición, en este momento tenemos unanimidad de cinco, o no tuviéramos la misma posición, sí tendría sentido lo que están diciendo las iglesias en el sentido de que la norma no tiene obligatoriedad.

Mientras permanezca esta posición del tribunal de que se haya construido la posibilidad de casarse como derecho humano, puesto que es un problema simplemente de que cada vez que dos personas se quieran casar, vienen y tienen la protección federal y regresan a la oficina del Registro Civil y los van a tener que casar.

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