Ya están en puerta las elecciones en una docena de estados, ¿teme un voto de castigo para su partido, el PRI, por lo que se percibe como un mal momento económico?

—Yo creo que es, y perdón que insista, pero yo creo que esta reiterada percepción de que hay un mal momento económico, yo no lo aprecio así, y de verdad... [si] algunos están empeñados en decir que hay un mal momento económico, pues se ve que no conocen lo que está pasando en el mundo para entonces valorar lo que sí ocurre en México.

Primero: somos una economía emergente, pero tenemos indicadores que nos permiten ver que nuestra economía avanza; tenemos una economía que está creciendo, que se contrasta con la gran mayoría de los países del mundo, que no están creciendo.

Segundo: tenemos uno de los niveles de inflación más bajos que históricamente se habían registrado en el país, desde que se mide la inflación, desde hace 46 años, desde 1970; hay empleo, más empleo como no lo había habido antes; este es el trienio, de las últimas cinco administraciones, en el que más empleo se ha generado.

Entonces, frente a estos indicadores, decir que la economía está mal... bueno, no está quizá en el escenario óptimo que todos desearíamos, pero tampoco está en una crisis, no tenemos ninguna crisis económica, tenemos un momento de estabilidad y, creo, de potencial de crecimiento mayor en cuanto se despeje de mejor manera el escenario internacional, porque no somos un país aislado, no tenemos una economía que no dependa de lo que pase en el mundo, ningún país la tiene.

Quizá la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en esos países de mayor tamaño y motores de la economía es lo que hace que se genere esta gran volatilidad de incertidumbre económica, pero dentro de ese contexto México está teniendo un desempeño razonable, un desempeño adecuado.

Debo decir que si desagregáramos lo que impacta el precio del petróleo en la economía podemos observar que en los últimos tres años nuestra economía ha venido creciendo a tasas mayores a lo que lo han hecho otros países.

[Además] hemos tenido cifras de ingresos por remesas importantes; por primera vez en 20 años somos superavitarios en nuestra balanza comercial respecto a las exportaciones que hacemos de productos agroalimentarios, es decir, nos estamos convirtiendo en una potencia agroalimentaria.

Somos de los principales países productores de proteína animal, de huevo, de carne, de jitomate, de limón. A ver, somos ese tamaño de país.

Entonces, cuando hay quienes apuntan “es que nuestra economía está mal”, bueno, se ve que no conocen el mundo, se ve que no están en otra parte del mundo para entonces poder apreciar y valorar cómo está desempeñándose la economía en nuestro país. No vamos más rápido porque el mundo no lo está permitiendo, pero estamos caminando y estamos yendo hacia adelante.

Recientemente se dio a conocer, de manera extraoficial, una lista de 10 presidenciables del PRI rumbo a 2018; entre ellos, los secretarios Miguel Ángel Osorio Chong, Luis Videgaray, Aurelio Nuño, el líder del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en fin... ¿Cómo ve ese grupo?

—Yo creo que cuando estás en la política es inevitable que quienes hacen política y que están en activo obviamente sean los considerados para entrar en una contienda político-electoral el día de mañana.

No creo que ningún partido el día de mañana saque de la chistera a alguien que ni siquiera haya figurado entre los actores que vienen haciendo política.

Lo normal y regular es que pase esto. Pero creo que todavía estamos a distancia, no mucha, pero sí a cierto grado de distancia de que eso pase.

Creo que se trata del deporte favorito de muchos: el hacer especulación, el hacer futurismo, pronósticos adelantados. Es lo que vamos a estar viendo de aquí a que llegue ese momento, pero nada que esté fuera de lo ordinario y de un proceso regular para la definición de los candidatos de cada partido.

¿Pero cómo ve a ese grupo? Insistiría. ¿Robusto? ¿Solvente?

—La solvencia dependerá del desempeño de cada uno y de cómo a final de cuentas estén evaluados en el interior de cada partido y entre la sociedad.

Qué bueno que dentro de cada partido, y si me preguntas valoro y creo que será bueno para el partido que yo represento hoy en el gobierno, actuando de forma muy imparcial, el que en el PRI, como creo que ocurrirá en los otros partidos, haya alternativas, tenga distintos actores políticos entre los cuales eventualmente pueda definir quién será el representante para la contienda de 2018, que veo todavía a distancia.

Pero faltan dos años para eso, o quizá un poco menos que eso.

Hay quienes dicen que ya está a la vuelta de la esquina. ¿Qué papel va a jugar el Presidente en este proceso de sucesión?

—De actuar con absoluto apego al marco legal, porque además así lo he acreditado en cada proceso, como autoridad y estando al frente del gobierno de la República, generando las condiciones de armonía social, de civilidad, de acuerdo, de apoyo a las instancias, en apego a derecho a las instancias reguladoras del proceso electoral.

Así lo he acreditado en todos los procesos que hemos vivido hasta antes de ahora y así será en lo que resta de mi administración; actuar con gran imparcialidad y de generar y de propiciar, junto con los gobiernos locales, las mejores condiciones... que den espacio al ejercicio de una justa democrática que se habrá de vivir en 2018, y todas las que tengan que darse de aquí a esa fecha de manera local.

En varios momentos se ha referido a los riesgos que trae el populismo. ¿En el escenario de 2018 ve manifiesto el peligro del populismo?

—El tema del populismo, y lo he dicho, lo mismo puede haber populismo de izquierda o de derecha. Lo que hay que entender es qué es el populismo.

Yo lo entiendo como la forma estridente y simplista de plantear soluciones a problemas que no se resuelven de manera fácil.

Cuando el mundo ha vivido momentos álgidos, tensos, difíciles en el escenario económico, ha dado espacio a voces de actores que proponen soluciones, sean de derecha o de izquierda, simples, sencillas y fáciles, como si así pudiera ocurrir.

Y donde hemos visto [su] arribo en la conducción de diferentes gobiernos, en diferentes partes del mundo, que lamentablemente han llevado a la historia misma de la humanidad a escenarios muy complejos.

En el caso de México, vamos en ruta de consolidarnos institucionalmente. Hemos tenido relevos o transiciones, creo no exentas a veces de escenarios complejos, pero, a final de cuentas, de forma regular cada seis años. Y creo que el país está avanzando. Está creciendo. No libre de enfrentar problemas, retos, como los tendrá hoy y mañana... Pero lo crítico y grave sería trastocar y alterar o desbarrancar esta ruta institucional que México ha venido siguiendo en las últimas décadas.

El México de hoy es muy distinto del de los años 60, de los 70, de los años 80. Somos un país mucho más consolidado, con mayores oportunidades para su gente. Ese es el México de hoy. Esta es la ruta que debemos seguir. Nada se construye de la noche a la mañana. Y el populismo cree que esto puede cambiarse en un santiamén. Eso no existe.

Permítame preguntar, ¿AMLO, en el caso de México, de la izquierda, representa ese escenario?

—Yo no quisiera estigmatizarlo y hacer señalamiento a algún actor en particular, sino más bien definir lo que es populismo. Entonces, pues cada quien que se ponga el saco, y a quien le venga.

No me refiero a algún actor en particular cuando hablo de los riesgos del populismo, pero es evidente que hay actores que en sus posicionamientos —y no quiero identificarlos por nombre, pero que cada quien, a final de cuentas, lo haga en relación con lo que significa ser populista—.

Hay actores, y lo vemos en el escenario global, en el escenario local, en todos los escenarios, con este ánimo un tanto estridente de rompimiento, que no será, sin duda, la mejor ruta que el país pueda seguir.

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