juan.arvizu@eluniversal.com.mx

Empujan para abrazar a Manlio Fabio Beltrones en un hervor de entusiasmo, en el que el sonorense camina y sonríe tranquilo, atento a ir codo a codo con su compañera de fórmula, Carolina Monroy del Mazo que, sin embargo, es desplazada una y otra vez por los adeptos al próximo presidente nacional del PRI.

Los militantes del sector popular sudan y forcejean entre ellos por estar frente a Beltrones (“te fijas cómo me saluda por mi nombre”), pero también pelean contra una escuadra de vigilantes que avientan mujeres, periodistas, diputados, senadores, a todos. Se dan gusto.

Entra al auditorio de la nueva sede de la CNOP, frente al Monumento a la Revolución. La secretaria general de la organización, Cristina Díaz, presenta la propuesta de apoyar a Beltrones, “nuestro Manlio Fabio” y a Carolina Monroy del Mazo, como fórmula para que dirijan el partido.

A mano alzada, la Comisión Nacional Permanente de Gobierno aprueba el apoyo formal a quien en el hecho político, la esencia, el fondo, ya es, y Cristina Díaz, colocada entre ambos, en la forma levanta el brazo de Beltrones, sonriente, impasible, y de Monroy, encendida de entusiasmo, electrizada por el momento y, sin embargo, ella misma, espectadora, pues el centro es el sonorense.

Los minutos pertenecen a una secuencia de aplausos del ritual priísta, que acompasan al discurso de Beltrones Rivera, en el cual explica para qué ser jerarca del partido —apoyar a Enrique Peña Nieto—, y de anunciación de que estará en consulta cotidiana con el Presidente de la República. “Y que nadie se extrañe”.

[Publicidad]

La gente escucha atenta. Cambia el matiz de su oratoria. Siembra una sentencia: “Aquellos tiempos en los que se hablaba de la sana distancia están muy atrás”. Levanta el índice, el ademán de juicio: “Esa distancia nos hizo perder la Presidencia de la República”. Deja el paso a las voces y palmas de aprobación a su idea. Prosigue: “Entonces no fue tan sana”.

El ex presidente del PRI, Gustavo Carvajal Moreno, presencia el momento en el presídium, junto con el senador Joel Ayala —“mi compadre”, ha dicho Beltrones—, y los gobernadores de Durango, Jorge Herrera Caldera, y Querétaro, José Calzada Rovirosa, y la ex lideresa del sector popular, Silvia Hernández.

Beltronistas de fiesta, allí: Héctor Gutiérrez de la Garza, Manuel Añorve Baños, Marco Antonio Bernal, Alberto Aguilar Iñárritu, Alejandro Gutiérrez, Noemí Guzmán (la suplente de Fernando Gutiérrez Barrios en el Senado); Alfredo Villegas, Ricardo López Pescador. Están los senadores Raúl Pazos, Ismael Hernández Deras, Miguel Ángel Chico Herrera. Cuadros, cuadros, más cuadros.

[Publicidad]

Avanza así Beltrones Rivera hacia el liderato nacional. Cargo nuevo. En 2012 se hizo a un lado y Enrique Peña Nieto ganó la candidatura presidencial. En estos días ha dicho que entonces estuvo de acuerdo con el mexiquense en ello.

Ese acuerdo Peña-Beltrones, eventualmente se habría concretado en una comida de unas cuatro horas, en Campeche, a solas los dos, luego de un debate interno por la candidatura para recuperar Los Pinos.

Toca a Beltrones ir a Insurgentes Norte, y cuando cita en su mensaje a César Camacho, dice: “Encabezó” al partido. Corrige al instante con gerundio: “Está encabezando todavía”. Y remacha con recurso del ingenio: “¡Qué urgencia!” La gente ríe y justifica que habla con el entusiasmo que contagia su antecesor.

[Publicidad]

Después Camacho Quiroz llegará al lugar, y en la calle, entre tambores de batucada, porras, empujones de todos contra todos, los dos políticos se saludan: “Presidente, con el gusto de abrazarlo”. Las palmadas a la espalda no se oyen en el escándalo de los adeptos y el aún jerarca dice: “Te informamos que ya están las bases firmes para el momento que tú quieras”.

Se despiden. Camacho Quiroz pasa a inaugurar las instalaciones, donde hay espacios en remembranza de Luis Donaldo Colosio; allí saluda a Laura Elena Colosio Murrieta, luego reconoce la actitud positiva de militantes y entusiasta les dice: “¡Esa es la mística!”. Posteriormente, a pie recorre dos cuadras, cruza Paseo de la Reforma para entrar a un hotel a una reunión por el informe legislativo de Cristina Díaz Salazar, y en la caminata dice al grupo que juntos avanzan “a paso de vencedores”.

Es el momento del partido que apoya a Enrique Peña Nieto.

[Publicidad]

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]