Más Información

Senador de Morena Ricardo Sheffield plantea revisar convenio petrolero con Cuba; pide no arriesgar relación con EU

¿Te inscribiste a la Star Wars Run? Profeco advierte sobre estafa; “Mundo Runner” promocionó carreras temáticas falsas en CDMX y Guadalajara

Queda descartada intervención militar de EU en México: Sheinbaum tras llamada con Trump; seguirá colaboración, asegura

Telcel niega filtración de datos por registro obligatorio de líneas; admite una “vulnerabilidad técnica”
La segunda tanda de conversaciones para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), cerró evidenciando la falta de preparación por la parte británica.
Al concluir las pláticas, el jefe negociador europeo, Michel Barnier, aseguró que se requiere de mayor claridad por parte del Reino Unido para poder avanzar en los temas fundamentales.
“Se requiere clarificación sobre las cuentas financieras, los derechos de los ciudadanos, sobre Irlanda y otros temas”, sostuvo Barnier. Londres no ha fijado una postura oficial sobre los compromisos pendientes al presupuesto de la UE asignado hasta el 2020. Hasta ahora, algunos miembros del gabinete, entre ellos Boris Johnson, ministro de Exteriores, han lanzado sólo críticas.
Según cálculos de la Comisión Europea, la factura por cubrir podría ser de entre 50 y 60 mil millones de euros. Johnson dice que es “abusiva”.
“Queremos una salida ordenada, y eso significa que las cuentas deben ser saldadas”, indicó Barnier.
Esta semana los equipos negociadores celebraron las primeras discusiones sobre el impacto de la salida británica en Irlanda del Norte, particularmente en lo que se refiere a la zona de libre circulación de personas y mercancías, y el acuerdo de paz con Irlanda.
Pero, al igual que en el apartado financiero, la Comisión quedó sin respuesta por la parte británica.
Barnier subrayó que para avanzar al respecto, “[Reino Unido] debe clarificar cómo pretende conservar la zona de circulación común”.
También prevalece la incertidumbre sobre cuáles serán los derechos de los británicos en suelo europeo y de los europeos en territorio británico. Bruselas quiere que los ciudadanos comunitarios puedan permanecer en Gran Bretaña después del Brexit con los mismos derechos que los británicos. Londres quiere nuevos criterios migratorios.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










