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El ex presidente panameño Ricardo Alberto Martinelli Bejarano fue detenido ayer en Miami, Florida, por presunta corrupción política en su gestión y se unió a un extenso listado de ex mandatarios y políticos de América Latina y el Caribe que están presos por supuestos manejos irregulares con fondos públicos.
La información fue escasa anoche sobre los detalles del arresto del millonario hombre de negocios que gobernó a Panamá, de 2009 a 2014, y encabeza un poderoso emporio empresarial de supermercados y otras actividades económicas.
Se presume que Martinelli —quien salió de Panamá en enero de 2015 para iniciar un autoexilio dorado en Miami— deberá acudir hoy a una vista judicial.
A solicitud de la justicia de Panamá, la Policía Internacional (INTERPOL) emitió en la segunda quincena de mayo una alerta roja para su localización y captura.
Medios panameños informaron anoche de su la detención de Martinelli, de 65 años. De acuerdo con su versión, el ex mandatario fue detenido por agentes policiales estadounidenses a solicitud de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, por negarse a comparecer en diciembre de 2015 en una audiencia judicial en su contra por los presuntos delitos de inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad, por lo que podría una pena de hasta 21 años de cárcel.
La petición de la Corte, que catalogó a Martinelli en rebeldía, fue canalizada por la cancillería panameña. El ex presidente, líder del partido Cambio Democrático, escribió en su cuenta de Twitter: “soy un perseguido político y no seré el último”.
Las escuchas son sólo una parte de más de 10 procesos judiciales en su contra por negocios y contratos estatales millonarios que la justicia panameña le atribuye a este controversial empresario allegado a la política.
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