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Autoridades locales de la provincia afgana de Nangarhar informaron ayer que el proyectil estadounidense GBU-43, denominado como la “madre de todas las bombas”, mató a 92 miembros del Estado Islámico (EI) que se escondían en la base del grupo yihadista en el distrito de Achin, cifra diferente a la presentada por Estados Unidos, que indicó que fueron 36 los muertos, mientras que el EI negó bajas en sus filas.
El jefe del contingente estadounidense en Afganistán, el general John Nicholson, informó ayer que hasta el momento se han contabilizado 36 muertos en el ataque y subrayó que no se han producido bajas civiles.
Indicó que la decisión de lanzar una de las mayores bombas convencionales jamás usadas en combate fue puramente táctica, en el marco de la campaña contra combatientes ligados al Estado Islámico. El general dijo que está en comunicación constante con funcionarios en EU, pero que la decisión de usar la bomba se basó en una evaluación de las necesidades militares. Funcionarios del Pentágono dijeron que Nicholson no requería de la aprobación del presidente Donald Trump para lanzar la bomba.
Amaq, la agencia de noticias afiliada al Estado Islámico en Medio Oriente, publicó un comunicado en el que señaló que no hubo “ningún muerto ni herido” tras el ataque. En cambio, las autoridades de la provincia de Nangarhar cifraron en 92 los islamistas fallecidos.
La operación coincidió con el envío por parte de Trump, de su primera delegación de alto nivel a Kabul, en medio de la incertidumbre sobre sus planes para los casi 9 mil soldados de su país que permanecen en Afganistán.
En tanto, Rusia y otros 10 países llamaron a la milicia integrista talibán a acudir a conversaciones de paz para buscar una solución pacífica al conflicto armado en Afganistán. Los líderes talibán deberían distanciarse de una solución violenta del conflicto y entablar negociaciones con el gobierno en Kabul, señaló un comunicado de la Cancillería rusa, que propone a Moscú como sede de las conversaciones.
Los talibán han rechazado todos los llamamientos a la negociación y tampoco estuvieron representados en la conferencia en Moscú. Estados Unidos tampoco participó.
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