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Quito.— El gobierno de Colombia y la segunda fuerza guerrillera del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), comenzaron oficialmente ayer en Ecuador una negociación con la que buscan alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto armado más antiguo de América Latina.
El presidente Juan Manuel Santos firmó en noviembre un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde más grande del país, pero para conseguir una paz completa con la insurgencia el mandatario busca una solución política con el ELN a través del diálogo.
“La paz es para todos los colombianos; es la paz de la región, y una luz de esperanza para el resto de la humanidad”, dijo Juan Camilo Restrepo, jefe del equipo negociador del gobierno.
Como parte de los acuerdos previos para comenzar la negociación el gobierno indultó a dos guerrilleros encarcelados y el grupo rebelde liberó a un político y a un militar. El ELN, que cuenta con unos 2 mil combatientes, ha sido acusado de secuestros, asesinatos y ataques a la infraestructura petrolera y energética del país, además de extorsiones a multinacionales petroleras y mineras.
“Por fortuna, hoy en Colombia estamos intentando desarrollar una salida política al conflicto”, declaró por su parte Pablo Beltrán, el máximo líder negociador del ELN, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
Santos y el ELN acordaron un diálogo formal después de más de tres años de contactos, en los que concertaron los temas de la agenda de negociación y la logística. Sin embargo, la reunión se retrasó ante la negativa de la guerrilla de suspender los secuestros y los ataques a la infraestructura.
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