Los miembros del Caucus Negro del Congreso de Estados Unidos (CBC, por su sigla en inglés) marcharon hoy desde el Capitolio a la sede del Departamento de Justicia para protestar de nuevo contra la muerte de negros a manos de la policía.


La protesta se produce después de otra noche de agitación en Charlotte, Carolina del Norte, que dejó a un ciudadano herido de gravedad y a varios agentes con heridas leves.


Los congresistas entregaron una carta para la fiscal general, Loretta Lynch, y urgieron a aumentar la responsabilidad policial.


"Queremos todo el peso del Departamento de Justicia involucrado en esta situación", dijo el presidente del CBC, G.K. Butterfield.


La nueva protesta de los legisladores negros llega tras la muerte de dos hombres, Keith Lamont Scott en Charlotte y Terence Crutcher en Tulsa (Oklahoma), a manos de la policía en los últimos días.


Una agente de la Policía de Tulsa mató a tiros a un negro desarmado cuyo vehículo quedó varado en una carretera.


Las autoridades hicieron público el vídeo del incidente, que ocurrió el pasado viernes y que el jefe de la Policía de Tulsa, Chuck Jordan, calificó en una rueda de prensa de "muy preocupante".


Al fallecido, identificado como Terence Crutcher, de 40 años, se le averió la camioneta en una zona boscosa de la ciudad a la que llegaron varias patrullas de agentes.


En el video se aprecia como Crutcher, manos en alto, camina hacia su camioneta seguido por la agente Betty Shelby, que le apunta con una pistola y a la que rápidamente se unen otros dos uniformados, que también encañonan sus armas contra el negro.


Transcurridos pocos segundos, Crutcher, al parecer, baja sus brazos para buscar algo en el interior del vehículo a través de la ventanilla del conductor, momento en el que recibe un disparo de Shelby y se desploma en el pavimento.


Los abogados de la familia de la víctima insisten en que la ventanilla del vehículo estaba cerrada.


Crutcher murió en el hospital poco después.


Unos días más tarde, otro hombre negro, Keith Lamont Scott, fue muerto a tiros por un agente en Charlotte, aunque las autoridades aseguran que en este caso el fallecido sí estaba armado.


El responsable de la Policía de Charlotte-Meckenburg, Kerr Putney, aseguró en una conferencia de prensa junto a la alcaldesa de Charlotte, Jennifer Roberts, que los agentes pidieron a Scott que arrojase el arma con la que salió de un vehículo.


Sin embargo, no pudo precisar si la víctima, de 43 años, apuntaba a los agentes momentos antes de ser abatido.


El jefe de la Policía explicó que el agente que disparó, Brentley Vinson, no llevaba una cámara personal instalada en su uniforme, pero sí lo hacían otros agentes que estaban en el lugar.


Los familiares de la víctima negaron que estuviese armado y aseguraron que lo que sí llevaba era un libro que leía mientras esperaba que un hijo suyo regresase de la escuela para recogerlo.


Este segundo incidente ha provocado violentas protestas en Charlotte en las que en los últimos dos días varias personas han resultado heridas, una de ellas por un disparo.

jlcg

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