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Múnich.— El joven germano-iraní que el viernes disparó y mató a nueve personas y luego se suicidó en Múnich era un pistolero solitario perturbado obsesionado con las matanzas masivas y no se inspiró en la militancia islamista, dijo ayer la policía, que definió el ataque como un “acto de locura homicida”.
El joven de 18 años, que nació y creció en Alemania, provocó terror y la paralización de la capital bávara, tras abrir fuego cerca de un concurrido centro comercial. Tres de sus víctimas tenían 14 años; dos tenían 15. Las otras cuatro tenían 17, 19, 20 y 45 años.
La policía investiga si el agresor, identificado como Ali David Sonboly, creó una cuenta falsa con el nombre de una chica en Facebook para atraer a sus víctimas al centro comercial Olympia antes de cometer el crimen. “Él iba a invitarles a algo, pero algo que no fuese muy caro. Esa era seguramente la invitación”, dijo el jefe de la Oficina Federal de Investigación Criminal de Baviera, Robert Heimberger.
También se verifica un video grabado por un vecino, en el que David S. grita cosas como: “Jodidos turcos. Soy alemán. Nací aquí. Por ustedes he sufrido ‘mobbing’ durante siete años. Tengo que dispararles...”.
Para cometer el crimen, el atacante utilizó una pistola calibre 9 adquirida de manera ilegal y con la que se suicidó cerca del centro comercial. En una mochila llevaba 300 balas. El tiroteo de Múnich, en el que otras 27 personas resultaron heridas, fue el tercer acto de violencia contra civiles en Europa Occidental, y el segundo en el sur de Alemania en ocho días. La policía registró la habitación del atacante, en donde encontró un libro titulado Amok, porque matan los estudiantes, término adoptado del malayo y que significa “ataque de locura homicida”, así como material sobre matanzas masivas, incluyendo la perpetrada en Noruega por el ultraderechista Anders Behring Breivik, y de la que el viernes se cumplieron cinco años. Por ello, el jefe de policía de Múnich, Hubertus Andrae, prácticamente descartó un vínculo islamista en el atentado. “No hay indicios de ningún tipo de una conexión con el Estado Islámico” o el tema de los refugiados, dijo.
Según fuentes de la investigación citadas por medios locales, David S. era aficionado a los videojuegos violentos, había sufrido problemas de acoso en la escuela y glorificaba a Tim Kretschmer, un joven de 17 años que, en 2009, mató a 15 personas en Winnenden.
El joven alemán-iraní nació y creció en el área de Múnich y se encontraba bajo tratamiento siquiátrico por depresión. Sus vecinos lo describen como un tipo solitario.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que estaba “de duelo y con el corazón apesadumbrado” por los muertos y que los servicios de seguridad harían todo lo posible por garantizar la seguridad pública. Las banderas fueron colocadas a media asta en los edificios federales.
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