La Paz.— La Corporación Nuclear Estatal Rusa (Rosatom) y el gobierno de Bolivia firmaron ayer un convenio de cooperación para concretar el proyecto de energía nuclear que impulsa el presidente Evo Morales, informó una fuente oficial.

El ministro boliviano de Hidrocarburos y Energía, Luis Sánchez, declaró desde Moscú a medios de su país que Rosatom ayudará en la formación de un centro de investigación nuclear; la capacitación de personal y en investigación en Bolivia.

El acuerdo también permitirá a la empresa rusa asesorar al gobierno en la forma de explicar a la población lo relacionado con el plan nuclear, toda vez que en la ciudad de La Paz un grupo de vecinos se opuso frontalmente a la instalación de un centro de investigación nuclear en la zona donde viven.

Sánchez reiteró que el proyecto boliviano incluye la generación de electricidad y tecnología para tratamientos de salud contra el cáncer y en las especialidades neurocerebrales, cardiovasculares y el desarrollo de investigación para la geología e hidrocarburos.

El gobierno analiza opciones para instalar el centro de investigaciones tras haber renunciado a construirlo en la zona de Mallasilla, en el sur de La Paz, debido a la oposición de los vecinos, que temen que el proyecto afecte a la agricultura y la ganadería de la zona, así como que devalúe sus viviendas.

La cooperación rusa en esta materia es fruto de una reunión celebrada en julio de 2014 en Brasil entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su colega de Bolivia, Evo Morales.

El mandatario boliviano ha reiterado varias veces que su proyecto nuclear tiene fines pacíficos y ha previsto una inversión de 2 mil millones de dólares hasta el año 2025 para la instalación de plantas.

Para impulsar su proyecto, Bolivia también ha firmado acuerdos de cooperación con Argentina, la Comisión de la Energía Atómica y Energía Alternativa (CEA) de Francia y ha recibido visitas de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

En octubre de 2013, Morales dijo que “Bolivia tiene todas las condiciones para explotar esa energía, hay materia prima, hay estudios... con nuestro hermano vicepresidente ya soñamos con contar con energía nuclear y no estamos tan lejos”. Desde la década de los 70 se ha constatado la existencia de uranio en territorio boliviano y la ahora extinta Comisión Boliviana de Energía Nuclear elaboró estudios y planes de desarrollo.

Pero la idea no agrada a muchos. En septiembre, vecinos de Mallasilla realizaron una protesta al grito de “¡Bolivia no es Chernobyl!”, “No a la contaminación, sí a la vida”. Thaia Rojas, una de las representantes de la zona, dijo al diario La Razón que “hasta ahora nadie vino a informar del proyecto. Cualquier reactor nuclear tiene [escapes] de gases radiactivos que tienen duración de 12 horas en el ambiente. Se van a contaminar las áreas de producción agrícola de La Paz. Por eso no queremos el centro en Mallasilla ni en Achocalla”.

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