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Buenos Aires.— El macrismo retuvo ayer su principal feudo, la capital argentina: su candidato a jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, obtuvo 45.55% de los votos contra 25.58% del economista Martín Loustau, un amplio margen difícil de revertir en la segunda vuelta que se impone, ya que ningún candidato obtuvo 50% necesario para evitar otra cita con las urnas.
“Gracias a la gente que con el voto nos siguen eligiendo”, dijo Rodríguez Larreta, de la conservadora Propuesta Republicana (PRO), quien también agradeció a Macri por haberlo apoyado y señaló: “Todos sabemos que va a ser el próximo presidente”, en alusión a la candidatura del alcalde porteño a las presidenciales de octubre próximo.
En tercer lugar quedó el kirchnerista Mariano Recalde, con 21.80%, quien en un eventual balotaje intentará convertirse en un árbitro de la contienda. A medida que avanzaba el escrutinio, aumentaba la presión para que Loustau renunciara a una segunda vuelta. Pero todos los intentos fueron vanos. Voceros de la Alianza Energía Ciudadana Organizada (ECO) indicaron anoche que “Martín está decidido a presentarse a la segunda vuelta”. “Nosotros vamos a dar la pelea hasta el final”, fue la frase que más tarde eligió Loustau para confirmar su presentación en la segunda vuelta, el 19 de julio.
En el cuartel general del kirchnerismo, fue el ministro de Economía y diputado electo, Axel Kicillof, quien dejó abierta la posibilidad de que desde su sector se dé vía libre a los votantes para que en la segunda vuelta tengan libertad de conciencia, aunque se negó a hablar de derrota. “Es una noche de muchos números, hay que ver cómo quedan las elecciones en otras partes del país”.
Con este resultado el macrismo retuvo su principal feudo político de cara a las presidenciales, donde el actual jefe de gobierno de la ciudad, y jefe del partido, es uno de los candidatos con posibilidades de reemplazar a Cristina Kirchner en la Casa Rosada.
“Hemos ratificado que nuestra propuesta le llega a la gente y que los propios porteños han refrendado la gestión de Mauricio Macri y confiaron en uno de sus hombres para seguir con el trabajo iniciado hace ocho años”, explicó a la prensa Diego Santilli, candidato a la vicejefatura del gobierno, en medio de los festejos en el búnker del oficialismo porteño.
Pero fue el propio Macri el encargado de darle el broche de oro a los festejos de sus seguidores al decir que lo “que pasó hoy en Buenos Aires es lo que se refleja en todo el país con un aire y una voluntad de cambio de parte de la sociedad”.
El caso del kirchnerismo en la capital argentina es singular. En 12 años pasó de gobernar el distrito al tercer puesto, después de pelear con Mauricio Macri. “No se han cumplido las expectativas”, se limitó a decir anoche el diputado oficialista Juan Cabandié.
Junto a Buenos Aires ayer se eligió gobernador en la provincia de Córdoba, La Pampa, Corrientes y la Rioja. Salvo en Córdoba donde el peronista Juan José Schiaretti obtuvo un holgado triunfo en las otras tres hasta anoche no había resultados.
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