Sismo de 1985 en el tiempo

Metrópoli 13/09/2015 00:15 Redacción Ciudad de México Actualizada 09:33
Guardando favorito...

Se desploma el Hotel Regis, una de las escenas que más se recuerda sobre ese día y que representa el final de una época de esplendor del primer cuadro de la capital mexicana

Fotografía del archivo de El Universal donde se aprecia lo que quedó del plantel del Conalep después de desplomarse durante los sismos de 1985. La toma fue realizada desde la azotea de este diario. Del lado izquierdo se aprecia el edificio que hasta hace poco alojaba oficinas del GDF. El espacio fue despejado y ahí se instaló un estacionamiento.

Guardando favorito...

Imagen de uno de los edificios del Multifamiliar Juárez, tras los sismos de 1985, captada por el fotógrafo Bob Schalkwijk. Es curioso ver que quedaron en pie las escaleras, con los característicos murales realizados por Carlos Mérida, mientras gran parte del conjunto arquitectónico colapsó. Hoy en este sitio hay canchas de futbol y áreas verdes.

Guardando favorito...

Una desgarradora fotografía del archivo de El Universal tomada en el campo del parque de béisbol del Seguro Social, en la colonia Narvarte, improvisado como anfiteatro tras los sismos de 1985. A la postre este estadio sería derribado y en su lugar se alzaría la plaza comercial Parque Delta.

Guardando favorito...

Emotiva escena en la que se aprecia el corredor turístico de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, donde se ve a un grupo numeroso de vecinos socorriendo a otras familias que habían perdido todo en la tragedia. Incluso los niños acudían a ofrecer comida y juguetes a otros niños, como puede verse en la imagen. La solidaridad en su máxima expresión.

Guardando favorito...

Los daños en la sede de la secretaría de comunicaciones y obras públicas, ubicada en Xola y el Eje Central. Los murales de este conjunto, realizados por artistas como Juan O'gorman en la década de los cincuenta, fueron restaurados años después. El inmueble perdió varios pisos durante la tragedia.

Guardando favorito...

Imagen del archivo de El Universal en la que se aprecia el célebre Hotel Regis, con el lado que da a Balderas colapsado. La parte que corresponde al antiguo Regis prácticamente seguía en pie. Una de las escenas que más recuerda la gente sobre este día y que representaba el final de toda una época de esplendor que había quedado sepultada bajo los escombros.

Guardando favorito...

Imagen de un enorme edificio parcialmente colapsado en la esquina de Juan A. Mateos y Calzada San Antonio Abad, en la Colonia Obrera, cerca del Metro Chabacano. Esta estructura aparece en numerosas publicaciones debido a su lúgubre aspecto y a que era iluminada por las noches. La impresionante escena se mantuvo hasta que el inmueble fue demolido con explosivos. En ese espacio se encuentra actualmente el edificio de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Guardando favorito...

A pocas horas del desastre, el grueso de la población intentó entender lo que había sucedido y casi paralelamente miles de ciudadanos se vuelcan a las calles a pie o en sus autos, que tras pegarles una cruz roja a los costados como se ve en la imagen, acuden a apoyar a otros mexicanos en desgracia.

Guardando favorito...

Vista de la desolada Calzada San Antonio Abad a la altura de la calle Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, rumbo al sur. Al fondo, las grúas trabajan en las cercanías del Metro San Antonio Abad. Una solitaria Combi de la época circula por esta importante vía, al tiempo que una chica camina por el carril de alta.

Guardando favorito...

El 19 de septiembre de 1985, la capital del país colapsó en tan sólo 120 segundos a causa de un terremoto de 8.2 grados en la escala de Richter.

Se desploma el celebre Hotel Regis, una de las escenas que más se recuerda sobre ese día y que representa el final de una época de esplendor sobre todo del primer cuadro de la capital mexicana, que fue sepultada bajo los escombros.

“Pedaleé de aquí a allá durante ocho o nueve horas. De San Cosme a la Juárez, de la Juárez a la Roma, de la Roma al Centro, del Centro a Coyuya, de Coyuya a la Anzures. No voy a decir nada de eso. Pero hubo un momento en el que no supe dónde estaba, porque todos los referentes cotidianos habían desaparecido. Volví a mi casa en San Cosme, sirenas, tráfico, olor a gas. Pasaban de las nueve de la noche. En Reforma, parado en una esquina, estaba Octavio Paz. Pasé como una ráfaga, pero no he olvidado sus ojos. Me explicaron todo. Ahí estaba la tragedia, la muerte, el horror”. Fragmento de: “1985. El sismo que se llevó una ciudad”, de Héctor de Mauleón

Temas Relacionados
terremoto solidaridad Sismo
Guardando favorito...
 

Noticias según tus intereses

Comentarios

El Universal

Newsletter Al Despertar

Inicia tu día bien informado con las notas más relevantes

Al registrarme acepto los términos y condiciones