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Diana tiene ocho años y pese a ser sábado y que hay contingencia ambiental en el Valle de México por la mala calidad del aire, se despertó desde las 06:00 horas de ayer para acudir al Día del Juego en el Bosque de Chapultepec.

Acompañada de su mamá y dos hermanos, cargó botellas con agua de sabor, un par de sándwich y un toper con arroz para comer y compartir sentados en el bosque.

Como ellos, alrededor de mil 500 pequeños acudieron al evento organizado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México (DIF CDMX) y el canal de televisión Nickelodeon.

“El objetivo es hacer que los niños ejerzan su derecho a jugar y divertirse, a que convivan con sus padres y a que realicen activación física”, dijo el director del DIF, Gamaliel Martínez Pacheco.

Yovani de 12 años hizo fila por 10 minutos para participar en las carreras en costales. Por su estatura casi se encierra por completo en el costal café ilustrado con piernas de Bob Esponja. Silbaron, brincaron una, dos, tres veces, y antes de la cuarta, cayó al suelo. Volvió a brincar una, dos y vuelve a caer por no poder controlar la risa, contagiada por su madre, quien grababa un video con su celular.

Inflables, salto de cuerda, costales, carreras de obstáculos, juegos de destreza y puntería, cancha de fútbol y zonas de pintura para el rostro fueron parte de las actividades que se acompañaron de los gritos y porras de los padres.

Para motivar a que los niños asistieran al evento organizado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, el canal de televisión de paga detuvo sus transmisiones, pues otra de las cosas que se busca en el Día del Juego es alejar a los niños de la pantalla y acercarlos a las actividades físicas para mejorar su salud y prevenir enfermedades.

De acuerdo con un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en las escuelas de más alta marginalidad, 46.9% de los niños tienen obesidad y sobrepeso, es decir, uno de cada dos, lo que coloca a nuestro país como el primer lugar en obesidad infantil. En el caso de la Ciudad de México son tres de cada 10 niños capitalinos quienes lo padecen.

Datos de la Secretaría de Salud local señalan que desde los cinco años los niños inician con sobrepeso si viven en un “ambiente obesigénico” que se genera cuando no hacen ejercicio, si están mucho tiempo frente a la televisión o videojuegos; si comen de manera desproporcionada con un elevado consumo de refrescos, azúcares y grasas y poco consumo de verduras.

Padres de familia señalaron que, en los últimos 15 o 20 años, las condiciones de crianza de los menores ha cambiado. Antes, los niños jugaban en la calle o en los parques cercanos, pero ahora, la inseguridad, la violencia, los pocos espacios públicos libres y la facilidad de conseguir drogas ha hecho que permanezcan en casa.

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