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rebeca.jimenez@eluniversal.com.mx
“Ahogados” en el caos vial, contaminación por humo, polvo, basura y ruido se encuentran pasajeros y vecinos que pierden más de una hora para entrar y salir al paradero del Metro Cuatro Caminos, que será convertido en un “Mexipuerto”, en una zona de enlace entre el Estado de México y la Ciudad de México.
Todos los día miles de personas que ingresan y salen del paradero del Metro Cuatro Caminos lo hacen entre nubes de humo y polvo, caminando sobre cerros de basura y charcos, entre laberintos de puestos de fritangas y “toreando” camiones y camionetas, que se disputan cada centímetro.
“Para evitar ahogarme entre las nubes de humo y polvo llevo mi pañoleta, que en momentos críticos la uso de cubreboca, porque hay momentos que dan náuseas y no puedes respirar”, relató Consuelo, empleada de una empresa farmacéutica ubicada en Naucalpan.
“Se que en el paradero puedo perder hasta 40 minutos para llegar o salir del Metro, tiempo que se suma al traslado en horas pico”, lamentó Javier Lozada, un oficinista que todos los días llega a Cuatro Caminos.
La construcción del “Mexipuerto Cuatro Caminos”, estación de transferencia multimodal, ordenará 9 mil unidades de transporte público que junto con el Metro movilizan cada día a 400 mil pasajeros, de acuerdo con el plan de obra de este 2016 que dio a conocer el gobernador Eruviel Avila Villegas a principios de enero de este año.
El Mexipuerto Cuatro Caminos tiene una inversión de mil 141 millones de pesos, “será la estación más grande del país y ordenará a 64 empresas que operan el servicio de combis, taxi y autobuses para conectarlos con el Sistema de Transporte Colectivo Metro enCuatro Caminos”, informó en enero Ávila Villegas.
No obstante, la obra rebasó a autoridades locales, señaló Rodolfo Bravo Anguiano, presidente del Consejo de Participación Ciudadana de Lomas de Sotelo, fraccionamiento que quedó “ahogado” entre el caos por obras del paradero del Metro Cuatro Caminos y del centro comercial Plaza Toreo.
Nueve mil unidades de transporte público entran y salen prácticamente sólo por dos calles: 16 de Septiembre, que está llena de baches, y avenida Transmisiones Militares, que literalmente está invadida por una decena de “bases” de combis y microbuses, que junto con excavaciones de pasos a desnivel, reducen y paralizan la circulación y generan un embudo y caos que se extiende en horas pico por varios kilómetros sobre Periférico Norte, aunado a los “paraderos piratas” que serían retirados antes de una semana, según afirmó en su momento Juan Fernando Coronel Aranda, director de Movilidad de Urbana de Naucalpan.
Franeleros “dirigen” el caos. En el “ombligo” del caos, en el cruce de las avenidas Ingenieros Militares y Transmisiones, quien dirige y “agiliza” el paso de vehículos, que se disputan cada centímetro de avance en el asfalto, son un par de “franeleros” a cambio de una propina, ante la “omisión” de agentes de tránsito municipales del Estado de México y de la Ciudad de México, que sólo pasan “toreando” el caos, tal como constató EL UNIVERSAL este 14 de abril.
Cuatro Caminos sigue siendo “tierra de nadie”, pese a los compromisos incumplidos de ex alcaldes y ex delegados, como David Sánchez Guevara y Víctor Romo, que en febrero de 2013 aseguraron ante dirigentes vecinales que el caos vial, el ambulantaje, la inseguridad y las toneladas de basura serían cosa del pasado, lamentó Rodolfo Bravo Anguiano.
Lomas de Sotelo tuvo que cerrar todas las calles de acceso para tratar de contener el ingreso de transportistas, ambulantes y ser el paso de miles de automóviles, cuyos conductores desesperados buscan atajos para salir del caos vial, reconoció el dirigente vecinal de este fraccionamiento ubicado en Naucalpan.
Decenas de rutas fueron “expulsadas” del paradero Sur de Cuatro Caminos desde hace más de un año, algunas fueron reubicadas en una “lanzadera” temporal que fue construída sobre la avenida Ingenieros Militares; sin embargo, muchas unidades quedaron fuera y establecieron bases “piratas” en la misma avenida y en calles aledañas, por lo que la anaquía se extendió como una mancha.
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