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La naturaleza y la adaptación al cambio climático

Si no cuidamos a la naturaleza, no habrá soluciones que valgan para que los humanos se adapten a los impactos del cambio climático
09/03/2019
06:44
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Adaptarse a los impactos del cambio climático es un proceso por el cual los humanos y la naturaleza se ajustan al clima actual y a los cambios esperados y sus efectos, con el propósito de moderar o amortiguar los daños.  Por desgracia, los humanos tenemos el poder de debilitar o, aún, de negarle a los ecosistemas su potencial de adaptarse.

Durante décadas, principalmente por razones políticas, la ONU y los tratados ambientales multilaterales priorizaron la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para combatir el cambio climático.  La adaptación fue prácticamente ignorada: ni siquiera fue definida en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, adoptada durante la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro en 1992.

Los países desarrollados, principales emisores de gases invernadero, no querían atraer la atención sobre la adaptación, temerosos de ser vistos como si admitieran su responsabilidad—y abrir así paso a que los países en desarrollo los culparan por su deuda histórica en la crisis climática.  Además, existía preocupación de que enfocarse en la adaptación podría distraer la atención de la prioridad dada a la mitigación por la comunidad internacional.  El hecho es que, en 2011, por ejemplo, 900 millones de personas (13% de la población mundial) en los 50 países más pobres emitieron sólo 0.8% del CO2 global, pero sufrieron los peores impactos del cambio climático.  Las naciones más ricas tienen más posibilidades de financiar la transición a sociedades con emisiones bajas y más resistentes al cambio climático.

Fue hasta 2007, durante la cumbre de Bali en Indonesia, cuando el perfil político de la adaptación empezó a subir y eventualmente se convirtió en un pilar de la acción climática.  En la cumbre de Cancún, en 2010, se establecieron el marco programático y el Fondo Verde para el Clima para apoyar a los países en desarrollo a lidiar con los inmensos costos de los impactos del cambio climático.  En gran medida gracias al liderazgo del gobierno mexicano, la cumbre reconoció que la adaptación era tan crucial como la mitigación, y se acordó la necesidad de preparar planes nacionales de adaptación.

Desafortunadamente, como suele suceder, es más fácil estar de acuerdo con conceptos que cumplir los compromisos adquiridos.  El extraordinario impulso de la cumbre de Cancún se desvaneció lentamente.  Pero la adaptación resurgió como un componente crítico del Acuerdo de París suscrito en 2015 por 195 naciones, y las naciones más ricas prometieron apoyar financieramente a las más vulnerables.  Sin embargo, de nueva cuenta, no se avanzó gran cosa en los años siguientes.

Conscientes de que la responsabilidad de encontrar soluciones no sólo es trabajo de los gobiernos, en octubre pasado se formó la Comisión Global sobre Adaptación para acelerar las acciones y aumentar significativamente los recursos financieros destinados a la adaptación.  La Comisión es liderada por Bill Gates, Ban Ki-moon (exsecretario general de la ONU) y Kristalina Georgieva (presidenta del Banco Mundial) y coordinada por líderes del sector privado, organizaciones de la sociedad civil, científicos y la banca internacional, así como secretarios y ex secretarios de estado y alcaldes de 17 naciones, que fungen como comisionados.

La Comisión está preparando un informe emblemático para contribuir a la cumbre climática de la ONU en septiembre próximo y a la cumbre global sobre adaptación en octubre de 2020 en los Países Bajos.  Pero esta iniciativa global va más allá de un informe.  Busca inspirar y movilizar a todos los sectores de la sociedad a tomar medidas colectivas y audaces, muchas de las cuales están al alcance de la mano.  El informe aborda cinco temas: el papel de los ecosistemas en la adaptación; la adaptación en la toma de decisiones financieras; midiendo la adaptación; ciudades resilientes; y los deltas y el cambio climático.

Uno de nosotros (Meade), comisionado de México y asesorado por Vidal, lidera en la Comisión el componente sobre la naturaleza, los servicios ambientales y la adaptación.  Recientemente, expertos de 13 países de Asia-Pacífico, África, Europa y las Américas (México fue el único país latinoamericano representado) se reunieron con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en Cambridge, Reino Unido.  El grupo destacó las oportunidades que nos ofrece la naturaleza para la seguridad alimentaria, hídrica y energética, aumentando así la resiliencia de la población humana; y los enormes beneficios adicionales de la adaptación con base en los ecosistemas, como la conservación de la biodiversidad y la mitigación de gases invernadero.

Los mensajes claves del grupo de expertos fueron: i) Si no cuidamos a la naturaleza, no habrá soluciones que valgan para que los humanos se adapten a los impactos del cambio climático; y ii) Hay límites reales para la adaptación y la capacidad adaptativa de los humanos y los ecosistemas si la temperatura aumenta 1.5oC.

No nos hagamos bolas—la apuesta nunca ha sido más alta.  Como lo acaba de advertir el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el calentamiento producido por los gases generados por los humanos persistirá durante siglos o milenios, y seguirá causando cambios de largo plazo en el sistema climático, como la elevación del nivel del mar, con los impactos asociados. Según el Banco Mundial el aumento del nivel del mar llevará a 100 millones de personas a la pobreza extrema para 2030 y pronto habría decenas de millones de refugiados climáticos.

El lema empresarial “adaptarse para sobrevivir” jamás ha parecido más apropiado.  Nuestra generación, y las siguientes generaciones, ya no pueden darse el lujo de seguir esperando que actuemos con determinación.  Todos debemos actuar, aquí y ahora.  El tiempo apremia.

 

José Antonio Meade fue secretario de hacienda y crédito público, energía, desarrollo social y relaciones exteriores de México entre 2011 y 2017 @JoseAMeadeK
 
Omar Vidal fue vicecoordinador del Programa de acción global para la protección del medio marino de las actividades en tierra de la ONU y director general de WWF-México entre 1995 y 2017 @ovidalp

José Antonio Meade fue secretario de hacienda y crédito público, energía, desarrollo social y relaciones exteriores de México entre 2011 y 2017 @JoseAMeadeK Omar Vidal fue vicecoordinador del...

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