Javier Corral ya tuvo su primer desacuerdo

A cuatro días de asumir la gubernatura de Chihuahua, Javier Corral Jurado, nos cuentan, tuvo su primera desavenencia política que, para sorpresa de todos, ocurrió con el alcalde electo de Ciudad Juárez, Armando Cabada, quien asumirá el cargo hasta el próximo lunes. A pesar de que el panista y el independiente habían mantenido una excelente relación y anticipado proyectos juntos, el anuncio que hizo el futuro edil de que su secretario de Seguridad Pública será el ex fiscal estatal Jorge González Nicolás, nos dicen, provocó el enojo de Corral, quien en redes sociales calificó el hecho de “desatino enorme”.

El problema radica en que don Jorge fue un funcionario de confianza del priísta César Duarte Jáquez y Corral pretende llevar a juicio tanto al ex gobernador como a su equipo. Sin embargo, Cabada sostiene que el ex fiscal es su amigo y tiene una trayectoria limpia. Al parecer, puede ser el inicio de una ruptura entre el ayuntamiento más poblado de la entidad y el gobierno estatal.

Nerviosismo en gabinete de El Bronco

En el gabinete de Jaime Rodríguez Calderón hay nerviosismo porque el mandatario ha dicho que podría hacer cambios en su equipo para que las cosas funcionen mejor a partir del segundo año de su gobierno, pues diversas encuestas señalan que la ciudadanía reprueba su actuación. En tanto, el general Cuauhtémoc Antúnez, secretario de Seguridad Pública, quien es uno de los que estaría en “veremos”, le dio las gracias al también militar Tomás Reyes, comisario de Fuerza Civil, y nombró en su lugar a Jorge Fernando Garza. El asunto de fondo es que la seguridad es uno de los puntos más  débiles de la actual administración, a tal grado que, nos aseguran, en el primer año de El Bronco, Nuevo León  sufrió  un retroceso en comparación con los dos últimos años del priísta Rodrigo Medina.

El senador Albores Gleason divide al PRI

Como un balde de agua fría les cayó a varios miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chiapas la designación del senador Roberto Albores Gleason como secretario de gestión social del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido.  En una carta, nos dicen, los priístas criticaron a Albores Gleason —mejor conocido como El Diablito— por no haber renunciado a la dirigencia estatal del tricolor hasta la fecha y, con ello, retrasar el proceso de elección del nuevo líder. Este domingo, nos comentan, el líder nacional tricolor, Enrique Ochoa Reza, visitará Comitán de Domínguez y hay expectativa de que dé la fecha para la nueva convocatoria. El reto de Albores es saber cómo conciliará a los grupos que están en su contra con la unidad del partido.

Alcalde de Tijuana, sin hacer caso a la seguridad

Mientras sueña con un escaño en el Senado para 2018, el presidente municipal priísta de Tijuana, Jorge Enrique Astiazarán, nos cuentan, poco hace frente a los problemas de seguridad que existen en la ciudad; el último escándalo que le toca encarar es el proceso judicial de dos policías municipales acusados de secuestrar a un empresario, quienes estuvieron uniformados hasta las primeras semanas de este año, incluso uno de ellos era escolta de Oliva Vidal Plata, directora de la Policía Municipal de Tijuana. Por lo que Astiazarán, nos dicen, se mostró ofendido cuando reporteros cuestionaron la infiltración del crimen en su gobierno. Tan grande es el desorden en este rubro que desde el 26 de febrero pasado la administración no tiene titular de Seguridad Pública.

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