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San Cristóbal de las Casas.— Todos los hoteles de cuatro y cinco estrellas de San Cristóbal de las Casas, uno de estos donde la periodista chilena Mónica González Mujica sufrió un secuestro, han hecho “inversiones importantes”, en tecnología de supervisión, por medio de CCTV (Circuito Cerrado de Televisión) monitoreada por personal de seguridad privada, asegura Saraín Tomás Hernández, presidente de los hoteleros de esta ciudad.
Alojarse en el Parador San Juan, propiedad del Secretario de Turismo, Mario Ucence Rojas, le cuesta al turista de 2 mil 288 a 6 mil pesos; ahí se hospedó la periodista chilena, galardonada con el Premio UNESCO Guillermo Cano de Libertad de Prensa 2010, quien señaló que uno de sus amigos periodistas pagó un “rescate” de 25 mil dólares.
Ubicado en la colonia 31 de Marzo, en una antigua hacienda del siglo XVII, el Parador San Juan de Dios está rodeado de jardines, mientras que los cuartos, donde la periodista recibió la llamada telefónica, están decorados con muebles y pinturas antiguas.
Para llegar al hotel hay que caminar unos dos kilómetros desde el centro de la ciudad y después de traspasar el portón de acceso se llega a lo que fue la antigua hacienda por un sendero a espaldas de una casona.
Uno de los empleados del lugar niega que la periodista se haya alojado en el Parador y que incluso haya sufrido un secuestro, porque “aquí hay mucha seguridad. Hay cuatro agentes de seguridad que se encuentran en los alrededores del terreno”. Por su parte, la gerencia del hotel publicó en su página de Facebook que “no cuenta con registro alguno de que la mencionada persona haya estado registrada en las fechas referidas, por lo que categóricamente desmentimos los comentarios y opiniones que involucran a nuestro hotel con tan lamentables hechos”.
El lugar, que es frecuentado por políticos y empresarios que llegan de Tuxtla Gutiérrez los fines de semana, es vigilado en ocasiones por elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP).
Incluso, cuando el gobernador Manuel Velasco Coello llega al sitio, decenas de elementos de seguridad acordonan en área y varias patrullas se instalan en el acceso.
El camino de grava va por la parte trasera de la antiguas casonas construidas de adobe, madera y teja con cuartos que llevan los nombres de fray Antonio de Remesal, obispo Francisco Orozco, entre otros, y conduce hasta un estacionamiento con jardines y árboles
“Hay cámaras hasta en el césped”, dice un trabajador que se reserva su identidad, y destaca que el 19 de julio no se hospedó la periodista.
Ese 19 de julio, después de comer en el centro de San Cristóbal de las Casas, ella se fue a dormir a donde había reservado habitación, en “un hotel maravilloso, cinco estrellas, precioso”, relató la periodista desde Chile, en entrevista con CNN.
Relató que cuando ya se encontraba dormida, recibió una llamada telefónica a su habitación, un hombre le dijo que en el estacionamiento habían detectado un vehículo cargado con armas y deberían de realizar un operativo “habitación por habitación”.
Entonces el sujeto le hizo varias preguntas y en un momento ella se negó a contestar y fue cuando el tipo le dijo: “el único que da las órdenes soy yo, el único que grita soy yo. Tú no vales nada, tu no eres nadie”.
Fue hasta el miércoles 20 que González Mujica dejó el hotel con todas sus pertenencias para sólo llevar, según la instrucción del hombre que le llamó, “cosas para 2 o 3 días” y entonces se alojó en otro hotel, después, el periodista Luis Miguel González, director de El Economista, pagó un rescate de 25 mil dólares, afirmó la periodista.
El fiscal Especializado Contra el Secuestro de Chiapas, Aly Arista Chávez afirmó que la periodista chilena Mónica González Mujica, de 67 años, sufrió “secuestro virtual o engaño telefónico”, al recibir una llamada telefónica desde el penal de Altamira, Tamaulipas, cuando se encontraba hospedada en el hotel Parador San Juan.
Confirmó que cuando la periodista se encontraba hospedada en el lugar, el 19 de julio, sufrió “un secuestro virtual y no un secuestro real, pues la víctima en ningún momento fue privada físicamente de su libertad”.
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