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El pasado 13 de agosto simpatizantes del tricolor se enfrentaron con la policía, lo que dejó un saldo de entre cuatro y cinco detenidos, según informes oficiales (FREDY MARTÍN PÉREZ)

Chamulas. Después de 86 años, el PRI pierde ante el PVEM

06/09/2015
02:02
Fredy Martín Pérez / Corresponsal
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Tras los resultados de la pasada elección, líderes comunitarios han protagonizado una serie de protestas

San Juan Chamula

Este municipio serrano dejó de ser priísta y optó por un candidato del Partido Verde. El cambio, que llega por primera vez en la historia de las elecciones en el estado, mantiene enfrentados a los líderes de esa comunidad indígena, quienes han protagonizado enfrentamientos, cierre de carreteras y hasta quema de edificios públicos.

Chamula, considerado durante más de ocho décadas el “reservorio de votos del priísmo”, ya no lo es más. El pasado 19 de julio perdió la alcaldía por el doble de votos con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), es decir, 9 mil 481 contra 18 mil 863 sufragios.

El declive político comenzó el 19 de mayo, en el plebiscito para elegir al candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia municipal, entre Marcelino González López y Mario Sántiz Gómez.

Tras darse a conocer que el ganador era Marcelino, las comunidades quedaron divididas. Mientras los seguidores de Marcelino se atrincheraron en la alcaldía con bombas molotov, piedras y resorteras, un grupo de chamulas se trasladó a la capital del estado, a bordo de 120 camionetas, para pedir al líder estatal, Roberto Albores Gleason, que desconociera el plebiscito. No fueron escuchados a pesar de que paralizaron las actividades de la ciudad, al cerrar con los vehículos las calles del centro.

Julio Gómez, con estudios de antropología social, considera que ese día empezó la debacle del PRI, ya que las comunidades quedaron dividas y golpeadas.

Mario entonces buscó la candidatura del partido local, Chiapas Unido, pero no remontó.

A principios de junio, cuando iniciaba el proceso electoral, un tercer actor político empezó a moverse en Tuxtla Gutiérrez para establecer contactos con el entonces líder del PVEM, Juan Carlos Cal y Mayor. Era Domingo López Zetjol, edil en el periodo 2008-2010 y quien goza de popularidad entre los tzotziles, que lo consideran un “buen alcalde”.

López Zetjol, originario de la comunidad Yitik, en los límites de Chenalhó, habitó una propiedad que tiene en la cabecera municipal, como casa de campaña, donde instaló un altar de la Virgen de Guadalupe y colocó las fotografías del presidente Enrique Peña Nieto y del gobernador Manuel Velasco.

A la casona ubicada a cinco calles de la plaza central, llegaron cientos de personas para pedir apoyos como fertilizante, despensas, cemento y dinero en efectivo, que llegó “abundantemente”, dice Julio Gómez.

López Zetjol “llevó a la derrota al PRI”, porque como alcalde “trabajó muy bien y la gente lo recuerda con aprecio”, por eso cuando decidió irse al PVEM, “lo apoyaron”, asegura Gómez.

Cuando terminó su mandato como alcalde buscó en 2012 la diputación por el distrito local, por el PRD, impulsado por el gobernador Juan Sabines, pero no lo consiguió y tres años después este ex alcalde priísta derrotó al PRI.

“Yo gané con más de 10 mil votos de diferencia. La gente votó por mí, porque cuando fui presidente municipal trabajé bien y ahora me apoyaron”, presume López Zetjol.

Los chamulas del PRI protestaron el 13 de agosto contra el triunfo de López Zetjol, en la capital de estado. Ese día, los indígenas tzotziles se enfrentaron con la policía, con un saldo de cinco detenidos, informó Moisés Grajales, secretario de Seguridad Pública municipal.

El subsecretario de Atención Municipal, José Luis Soto de la Torre, explicó que los indígenas “venían de manera provocativa”, con piedras, palos, resorteras y cohetes que quemaban en las puertas del Palacio de Gobierno.

El líder de los priístas, Marcelino González, dijo que el PVEM ganó con la compra de votos de 500 a mil 500 pesos, además de la entrada de fertilizante y otros insumos.

Desde ese día, los chamulas han intentado realizar dos protestas en la capital del estado, pero se han instrumentado operativos con el despliegue de cientos de elementos de la policía estatal, en la caseta de peaje San Cristóbal-Chiapa de Corzo para evitar su paso.

Historia del voto

En el esplendor del PRI, los escribanos —candidatos naturales para convertirse en alcaldes— eran los encargados de tachar las boletas para las elecciones federales y estatales para rellenar las urnas que debían ser trasladas días después a Tuxtla Gutiérrez.

El caciquismo chamula data de la fundación del PRI, en 1929, cuando Salvador López Tuxum, en el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) pretende que el gobierno estatal maneje el enganchamiento de los chamulas hacia las fincas del Soconusco.

Pero en 1971, el presidente Luis Echeverría responsabiliza a los cacicazgos del atraso de los pueblos y en esa fecha en Chamula es expulsada la misión que fundó la diócesis de San Cristóbal de las Casas; además, empiezan a registrarse expulsiones de catequistas, así como la salida de indígenas que habían renunciado al catolicismo para abrazar el protestantismo.

En esa etapa hay un desplazamiento del poder caciquil y gana la alcaldía el historiador Mariano Gómez López, pero tres años después, el grupo tradicional consigue regresar a la alcaldía, con el apoyo del gobierno del estado. Hasta 1973 se registra la primera campaña política, con “dos grandes fuerzas del partido”.

Un año después, los caciques consiguen expulsar a cientos de chamulas que se habían unido al protestantismo, cuenta el investigador Gaspar Morquecho Escamilla, y dos décadas después, el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) provoca un “agrietamiento de caciquismo chamula”, pero es en 1995 cuando recibe “un fuerte golpe”.

El grupo de autodefensa Guardián de mi hermano “frena el control caciquil” en el lugar, y en noviembre de 1995 se registra un enfrentamiento con los católicos que se oponían al regreso de los 300 tzotziles evangélicos. “Ese fue un gran golpe para los caciques”, rememora Morquecho Escamilla y a partir de ese momento empiezan a crecer las iglesias cristianas en el municipio y comienza el declive del grupo en poder.

Hoy, a 86 años de la fundación del PRI, pierde por primera vez la alcaldía, pero hasta ahora “es un milagro” que los grupos caciquiles no se hayan enfrentado, considera el autor de Bajo la bandera del islam.

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