Enrique Francisco Galindo Ceballos, comisionado de la Policía Federal está tan seguro de que en la operación policiaca que se realizó el pasado viernes en Tanhuato, Michoacán, en la que 42 presuntos delincuentes fueron abatidos, no hubo una masacre, que pone sobre la mesa su cargo y su prestigio profesional, como garantía de que se trató de una acción legitima de lucha contra el crimen.

Cuando se le pregunta que si alguien busca una masacre en los hechos de Tanhuato ¿podrá encontrarla? responde tajante: “No la va encontrar. No fue el proceder de la policía, no son sus protocolos, al contrario, incluso a los tres detenidos les prestamos primeros auxilios, había uno lesionado por arma, que se le atendió y se le llevó al médico”.

El comisionado detalla los motivos que llevaron a que la operación terminara con un saldo de 42 presuntos delincuentes muertos y un elemento de la PF caído. Dice que los agresores estaban dormidos, la mayoría de ellos drogados y presumiblemente sin experiencia para disparar, y decidieron enfrentar a un grupo de policías entrenados que fueron apoyados por un helicóptero con artilleros certificados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

En entrevista con EL UNIVERSAL asegura que tanto los agentes en tierra, como los del helicóptero artillado cumplieron con todos los protocolos para el uso de la fuerza, y lamenta que algunas voces tengan cuestionamientos para la autoridad y no para los delincuentes.

El lugar de los hechos, el rancho ¿era un campo de entrenamiento?

No encontramos una evidencia de ese tipo. Los alrededores del terreno estaban muy verdes, sembrados, al parecer por flor de Lavanda. Era una guarida, un campamento en el que se habían ido a esconder. Todo alrededor de la casa tiene techumbre y estaban dormidos ahí. Había bolsas de dormir, colchonetas, cobijas, ropa, enseres personales, pasta de dientes, cepillos. No estaban de día de campo, realmente se habían alojado ahí. Algunos pegados a la pared, otros dentro. Había bebidas alcohólicas, vi muchas máscaras y jeringas para drogarse, y muchas cosas de ese tipo, no lo alcanzo a ver como un centro de entrenamiento.

De acuerdo con el número de bajas pareciera que los presuntos criminales no eran muy diestros en el uso de las armas.

La mayoría mostró inexperiencia, estaban dormidos, drogados o alcoholizados. Yo diría que la mayoría estaban asustados, hasta en shock pues fue una operación bien organizada, en la que tácticamente incursiona bien la policía. Entonces yo creo ellos esperan nunca enfrentarse, pero esa mañana si tocó.

Y así como dice usted que estaban, adormilados, drogados, ¿pudieron usar sus armas?

Sí, claro. Las usaron todos. Puedo confirmar que prácticamente todos los cuerpos dieron positivo a las pruebas de radizonato de sodio, que determina la presencia de dos componentes de la pólvora, el Vario y el Plomo, y eso acredita que dispararon.

¿Y respecto a los peritajes, hay pruebas de que hayan estado drogados o alcoholizados?

Sí. Todavía no se han hecho todas las pruebas, pero hasta el momento podría decir que algunas pruebas dieron positivo a cocaína, metanfetamina y marihuana, incluso en algunos casos a las tres sustancias. Quizá mañana tengamos ya todos los resultados, pero el dato es que sí hay pruebas positivas a estas drogas, en las que llevamos hasta ahora más de diez han dado positivo.

¿Muchas de las personas que murieron quedaron boca abajo, eso daría algún indicio de que se trató de una ejecución?

No. Y en ese tema puedo dar el detalle. La posición final del cuerpo, boca abajo o boca arriba, no es indicador de una ejecución. La posición (en la que queda del cuerpo) tiene que ver con de dónde le disparen y dónde tenga el impacto el cuerpo. Un impacto de calibre 7.23, o de los calibres de arma larga que usamos nosotros, en la caja torácica, puede sacudir el cuerpo de una persona e incluso voltearla.

La prueba que determina una ejecución es el tatuaje de pólvora. Es una prueba pericial que analiza la marca que deja un arma cuando se dispara a corta distancia, y que la deflagración, la quema de la pólvora, se expulsa tan cerca del cuerpo que quema la piel. El tamaño del tatuaje marca la distancia. Si no hay tatuaje, hay una distancia considerable, si hay tatuaje se mide la distancia, es un asunto de física. Aseguro que no hay ni un solo indicio de abuso de fuerza de los elementos.

¿Ningún disparo fue hecho de cerca?

No, ninguno a corta distancia que haya dejado el tatuaje de pólvora que indique eso. Pero creo que estamos en la minucias del tema cuando objetivamente lo que es muy claro es que estaban con armas de alto poder, las accionaron, las calibre .50, las AK47, contestaron, es un enfrentamiento que dura mucho tiempo para luego llegar a una confusión de que si hubo o no...

La policía hizo su trabajo, lo hizo en ese momento bajo las condiciones de fuego, y al final esta gente, desvelados y drogados como estaban, sí se animaron a disparar sin ningún tipo de miramiento. La situación es que hay un policía caído, hay otro lesionado y hay tres detenidos. Y eso es muy importante pues los detenidos, fueron los que sí se rinden, los que dicen “aquí está mi arma, ya no disparo más, no me maten, no quiero nada”, y en ese momento son detenidos y están ante el Ministerio Público, cada uno con un arma larga y una granada y me parece que eso hace totalmente la diferencia. Si hubiera sido otra cosa, sería otra la suerte.

Ahora estamos ya contabilizando las 45 armas, una granada y un lanzagranadas que estaba activado pero que afortunadamente no lo accionaron. Le dispararon al helicóptero, hay una acción protocolaria de decirles que dejen de disparar, que se entreguen, que suelten las armas y, la respuesta fue a fuego. La policía en este caso mostró sus mejores capacidades de entrenamiento y sus habilidades.

¿El helicóptero del operativo en el que iban los elemento de la Policía Federal es artillado?

Sí. Trae un arma artillada como accesorio del helicóptero, con artilleros certificados. Cada artillero tiene que pasar una serie de pruebas y ser certificado, incluso en el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Y la utilización del arma tiene un protocolo. No se dispara en zonas urbanas, no se dispara de manera directa, hay tiros de advertencia. Se usa en situaciones de extremo riesgo para la ciudadanía. Hay un protocolo escrito y documentado con el que operan. (En este caso) Se aplicó el protocolo. El helicóptero recibió disparos y están certificados por el MP: recibió tres impactos en el alerón trasero y uno cerca del rotor.

Usted ha calificado esta acción como una operación policiaca exitosa, en la que se abatieron a presuntos criminales ¿qué opina de los cuestionamientos que se hacen ahora?

Trato de ser objetivo. En la policía estamos sujetos a este tipo de cosas, pero lo que nos hace superar esos comentarios es el trabajo y los resultados. Aquí no está en duda que las personas que perdieron la vida, y es lamentable, eran delincuentes que no se tentaron el corazón para dispararle a la policía, y en este caso la verdad irá surgiendo, aquí no hay algún abuso de la policía que se nos pueda señalar. Estamos siendo puestos a prueba y vamos a pasarla.

Ha dicho que no hubo algún abuso, que no se trató de una masacre, de una matanza, ¿lo sigue sosteniendo categóricamente?

Sí, lo sigo sosteniendo.

¿Sabe que detrás de ese aval está su cargo dentro de la corporación, su prestigio personal?

Y mi carrera.

¿Y pone su carrera sobre la mesa para defenderlo?

Claro, sin lugar a duda. Estuve en el lugar de los hechos, he platicado con los policías, ya declararon ante el Ministerio Público 41 policías federales, ya sometieron a prueba las armas de los policías federales; y con mi conocimiento de criminalística de campo puedo decir cómo fueron más o menos la mecánica de los hechos, de las lesiones y hay hechos irrefutables, el número de armas, que todas fueron disparadas, que todos dispararon, ante todo eso la pregunta es ¿qué tendríamos que haber hecho? No dejaron de disparar, no dejaron las armas, no se rindieron.

Somos la autoridad, creo que estamos acostumbrados a cuestionar a la autoridad y no cuestionar a la delincuencia, parece que la delincuencia debería tener las ventajas. Creo que nuestros resultados y el profesionalismo que hoy tiene la Policía Federal nos permite afirmar que sabemos usar los protocolos en estos casos sea el resultado como sea.

Entonces, ¿cree usted que quien busque una masacre en estos hechos no la va a encontrar?

No la va encontrar. No fue el proceder de la policía, no son sus protocolos, al contrario, incluso a los tres detenidos les prestamos primeros auxilios, había uno lesionado por arma, que se le atendió y se le llevó al médico. La forma de pensar y de actuar de la policía es en beneficio de todos los ciudadanos.

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