El caso de la muerte de Elizabeth Short, una mujer de 22 años que fue brutalmente asesinada en 1947 en Los Ángeles, ha llegado a México para ser contada en vivo.

Aunque diversas películas de esta catastrófica historia existen, la versión teatral se presenta por primera vez a través de una forma de proyección que es parecida a la pantalla verde.

Con ello se simula la historia como si se estuviera viendo en cine.

La obra se llama La Dalia Negra, es producida por Jorge y Pedro Ortiz de Pinedo y es protagonizada por Ariadne Díaz, acompañada de Fernando Luján, Juan Ríos, Fátima Torre, Salvador Petrola, entre otros.

Ariadne, que es fan de los casos policíacos, conocía la historia de La Dalia Negra, sin embargo, cuando le propusieron interpretar a Elizabeth, admite que no sabía si tomaría el papel por la crueldad y crudeza del caso y su proceso de asimilarlo fue duro.

“Tuve conflicto desde aceptarlo. Al principio estaba un poco negada , sabía que estaría con actores que admiraba muchísimo, pero aún así era muy fuerte para mí”, admitió.

“Realmente, lo que a mí me pareció muy fuerte es que llega un momento en donde el forense narra todo lo que le hicieron a esta persona y eso al principio me molestaba escucharlo.

“Pero conforme fue pasando, lo fui asimilando, siempre es algo durísimo pero al momento de que trabajas todos los días con ella, de alguna manera lo asumes y progresas. Personalmente me aferré a todas las cosas lindas de su vida, su familia y al amor que sí tuvo; apegándome más a eso es más fácil”.

Igual que muchas mujeres Ariadne se siente identificada con la obra. La actriz cuenta que acostumbra evitar a la gente conflictiva y que incluso ha tenido suerte en algunas situaciones parecidas a Elizabeth.

“Hay cosas que compartimos de vida, situaciones parecidas y eso te hace decir: ‘órale, corrí con suerte cuando dejé mi casa para enfrentar un mundo que yo no conocía’, pero éste es uno de los casos claros donde no a todo mundo le va bien”, expresó la tapatía, añadiendo que ella no creció con su padre y que logra reconocerse en esa parte con Elizabeth.

“Todos los hombres siempre tienen un lado lindo y agresivo con ella; esta agresión me cuesta mucho trabajo porque en mi vida trato de alejarme de esto. No me gusta la gente agresiva, me siento incómoda y, en una escena con Darío, él me pega y caigo al piso.

“En algún momento tenía que asumir que así iba a hacer y aceptar la agresión y que eso me hiciera crear una emoción”, cuenta.

La obra, a pesar de narrar una historia tan violenta, no muestra la forma en cómo Elizabeth es asesinada, y hace que la imaginación del espectador hile las historia sin ser burdo.

Además, cuenta con una premisa: tener cuidado con lo que se desea, la cual se muestra en el desenlace, que aunque sea ya conocido por muchos, ser vista en vivo y con sentimientos y miedos que, como ya se menciono, la actriz también experimenta, envuelve al público.

“Yo he tenido conocidas que han sido golpeadas, y me dicen que no se dieron cuenta en qué momento pasó, cuándo pasó de un grito a que alguien les pusiera la mano encima. Es una historia lineal, donde te dice cómo algo tan inocente y luminoso se va descomponiendo con la peor agresión”.

La obra se puede apreciar en el Foro Cultural de Chapultepec, de viernes a domingo, hasta el 3 de enero.

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