aridiana.banos@eluniversal.com.mx

Cuando Fred Roldán subió a un escenario interpretando a un payasito, tenía seis años; no imaginó que nunca más se volvería a bajar.

Han pasado 50 años desde ese momento, en los cuales, asegura el actor, ha vivido de todo, pero el camino ha sido maravilloso. “Ha habido llanto, alegría, tropiezos, puertas que se han cerrado pero mil ventanas que se han abierto, hay mucha gente que me quiere y aquí estoy”, comentó Fred Roldán quien, pese a todo, aseguró, no cambiaría nada de lo que ha pasado hasta el momento, incluso de lo que se arrepiente porque le ha ayudado a crecer.

Festejo. Para celebrar esas cinco décadas de vida sobre las tablas de un teatro, quien interpretara el personaje de Pinocho por más de 30 años decidió escribir su quinto libro que lleva por título Fred Roldán un señor teatro, en el que desnudó su alma y abordó temas muy personales, como su matrimonio con Lupita Sandoval y su experiencia como dueño del Centro Cultural Roldán Sandoval, que no sólo es su modo de vida sino también su hogar.

“Cuando uno escribe un libro salen muchas cosas, lloras, te detienes y recuerdas, sí es complicado. Todo fue difícil de plasmar, mis padres, mi hija (quien murió siendo una bebé), mi matrimonio, mi separación, mis hijos, mis grandes éxitos y fracasos”.

Entre las cosas que más orgullo siente de haber hecho se encuentra la apertura de su recinto, donde presenta obras que él mismo escribe, produce, dirige y a veces actúa, incluso durante un tiempo también fue escuela de actuación, algo que no ha sido sencillo hasta la fecha pero que Roldán ha sabido afrontar con acciones que van desde tomar hilo y aguja para hacer un vestuario hasta poner parte de su patrimonio en juego para sacar una temporada.

“Ser un señor teatro es hacer todo, no nada más pararte en un escenario”.

Cómplice. Parte de esta aventura la ha realizado con Lupita Sandoval, con quien procreó a tres hijos: María Fernanda (q.e.p.d), Fred y Mauricio; aunque llegó la separación por causas que revela en su libro, la relación entre ellos sigue cordial y con respeto, “nos llevamos muy bien, somos como Tom y Jerry, Lupita ha hecho una carrera maravillosa y yo otra, nos queremos mucho pero ella en su lugar y yo en el mío”.

Sus retoños han seguido sus pasos, por eso tiene un consejo para ellos: “Que no nos copien, su madre ya es y yo soy, que hagan su carrara, finalmente este teatro es para ellos uno no es eterno, entonces que hagan las cosas con amor, a su manera que es correcto, y mientras yo esté aquí los ayudo en todo”.

Su libro se vende desde la semana pasada en el Centro cultural Roldán Sandoval, donde Fred considera las recompensas se dan día con día.

“Creo que para Fred Roldán lo bueno empieza ahora, son 50 años que he sembrado ahora vengo a recoger la siembra”.

Google News

Noticias según tus intereses

[Publicidad]