Sí sabía de tristezas que lo hicieron llorar

El menor de 10 hermanos no imaginaba que llegaría a ser uno de los más grandes compositores de México
Espectáculos 29/08/2016 01:40 DPA Actualizada 04:39

El cantante y compositor mexicano Juan Gabriel, que falleció ayer, era un adolescente huérfano de padre y con una vida de carencias cuando decidió escapar del internado en el que vivía. Tenía sólo 13 años y usaba todavía su nombre real, Alberto Aguilera Valadez, el menor de 10 hermanos que no se imaginaba que llegaría a ser uno de los más grandes compositores de México, con más de 600 canciones de su autoría y 45 millones de discos vendidos.

Nacido en Parácuaro, en el estado de Michoacán, cuando era pequeño se mudó junto a su familia a la fronteriza Ciudad Juárez, en el norte de México. Desde que escapó del internado fue abriéndose paso en la vida a fuerza de sufrimiento. Fue en Ciudad Juárez donde su carrera comenzó con una modesta actuación en el centro nocturno “Noa Noa”, en 1966.

A los 18 se fue a probar suerte a la capital mexicana, pero ninguna compañía discográfica quiso contratarlo. Tuvo que volver a su ciudad, donde tuvo su primer contrato en el centro nocturno Malibú.

Triunfar en Ciudad de México seguía en su mira. En 1969 consiguió que la compañía RCA lo contratara para hacer los coros de otros músicos. Le pagaban muy poco, y optó por regresar a Juárez.

El tercer intento fue en 1970, pero al llegar a Ciudad de México fue acusado de robo y terminó en la temible cárcel de Lecumberri.

Meses después, su expediente fue revisado y quedó en libertad por falta de pruebas.

A pesar de las desgracias, Juan Gabriel siguió componiendo. En 1971 consiguió un contrato de grabación con RCA Víctor y empezó su ascenso a la fama con su primer disco, “No tengo dinero”.

A partir de ahí, Alberto Aguilera Valadez sería conocido por su nuevo nombre artístico, Juan Gabriel: Juan, en homenaje a un viejito que le enseñó hojalatería en el internado, y Gabriel, por su padre.

Desde entonces no hubo marcha atrás. Grabó 28 discos, más de 200 cantantes interpretaron sus canciones y logró récords de asistencia en escenarios emblemáticos de América Latina y Estados Unidos, como el Auditorio Nacional de Ciudad de México y el Rose Bowl de Pasadena. 

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