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A la cineasta Eva Aridjis siempre le han interesado las historias que conmuevan, que obliguen al espectador a mirar a lugares y personajes que comúnmente son rechazados o rezagados por la sociedad, por ello contrario a querer causar morbo con su reciente documental Chuy, El hombre Lobo, la realizadora desea que se concientice acerca de las personas con un padecimiento como el del protagonista.

Chuy sufre hipertricosis congénita lanuginosa, más conocido como el síndrome del hombre lobo, pero él no es el único, pues desde hace varias generaciones su familia padece tal enfermedad, por lo menos 30 miembros de su familia lo han tenido.

Debido a su peculiar condición, aunado a su precario entorno social, Chuy nunca pudo asistir a la escuela, y pese a ser relegado por su comunidad, éste hombre ha tenido una vida llena de altibajos en los que el alcoholismo y la violencia lo han acompañado.

“Me interesa contar historias de gente que aparentemente tiene vidas comunes pero que en el fondo tienen algo que decirnos, la vida de Chuy es eso, una historia de lucha también de caídas, creo que él es el reflejo de lo prejuiciosos que somos. Que tengan exceso de bello hace que la gente los mire de otra manera. Siempre ha sufrido rechazo y burlas”, detalló Eva.

Luego de trabajar durante algunos años en circos nacionales e internacionales, actualmente Chuy no cuenta con un trabajo fijo, con el cual pueda sostener a su familia y vive de recolectar cartón y plástico para una empresa recicladora, situación que espera mejore con el estreno del documental.

Chuy, el hombre lobo llegará a las salas de la República mexicana a partir de hoy con ocho copias.

Su directora espera se incremente en los días subsecuentes, pues hasta el momento las ciudades que podrán ver este documental sólo serán Distrito Federal, Toluca Guadalajara, Zacatecas y Monterrey.

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