¿Quién ofreció Bellas Artes a “Chente”?

“Usted no se puede ir sin cantar en Bellas Artes” es lo que contó Vicente Fernández que le dijo una funcionaria de ese recinto años atrás. Así lo relató en una conferencia que brindó en Guadalajara a propósito de los discos de Oro y Platino por su álbum Un Azteca en el Azteca. Sin precisar el nombre de la persona que lo llamó a hacerle el ofrecimiento —aunque vinculó en la historia el de la expresidenta de Conaculta, Consuelo Sáizar—, Fernández expresó que tras anunciar su retiro fue buscado para dar un recital en el recinto. Contó que dijo “NO” porque cuando años antes quiso presentarse allí a las autoridades se les hizo “poca cosa” para ese escenario “un cantante de rancheras”. Fernández, que alegó que el público de Bellas Artes poco se parece al del Azteca —que sí expresa cariño sincero—, no abundó en el tema, pero dejó preguntas: ¿Quién le negó la entrada en un primer momento? y ¿quién tenía el poder para ofrecer la sala principal de Bellas Artes al cantante?

¿Quién se lo ofreció a David Garrett?

En la página de Ticketmaster se anunciaron ayer cinco fechas para ver al violinista alemán David Garrett en el Palacio de Bellas Artes. La información ruborizó a más de uno porque el músico es identificado más como un artista pop. Su repertorio va de Bach a Mozart y de The Beatles a Coldplay. La prensa estadounidense lo cataloga como un crossover clásico. La crítica ha destacado su virtuosismo, otros han destrozado su concepto porque, aseguran, mezclar rock con música de concierto no es buena idea. Nos dicen que su presencia en febrero ya se antojaba para otro escándalo porque vendría al recinto cultural con un espectáculo popular, tipo Il Divo o Andre Rieu, y porque un boleto costaría ¡4 mil 500 pesos! Pero a las pocas horas de que comenzó la venta de boletos, desaparecieron las fechas y todo rastro del evento. ¿Se arrepintieron de último momento?, ¿les canceló?, ¿canceló México?, ¿fue un error y nunca se programó tal cosa?

Suenan nombres para dirigir al INAH

Tras la publicación del Reglamento Interno de la secretaría de Cultura y del anuncio de que pronto se darán a conocer los nombres de los funcionarios que ocuparán (o que continuarán en) los puestos de las diversas direcciones generales del INAH, trabajadores sindicalizados del Instituto exigieron alguien “con una formación y trayectoria académica incuestionable”. Ayer en la ceremonia de entrega de los Premios INAH, en el Museo Nacional de Antropología, en presencia de Diego Prieto, encargado de la dirección, desplegaron una manta en demanda de un director con un curriculum incuestionable. El acto dicen que no fue en contra de Prieto sino una manera de exigir un nombre con las credenciales suficientes para encabezar esa dependencia. En sus redes sociales y entre los investigadores, nos dicen, circulan nombres de posibles candidatos a ocupar la dirección. Entre ellos suena el de Arturo H. González, director del Museo del Desierto.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]