La Sagrada Familia de Barcelona, el proyecto más emblemático de Antoni Gaudi, estará por fin acabado en 2026, un siglo después de la muerte del arquitecto, que se hizo cargo en 1883 de una obra que cambió por completo y a la que dedicó, de forma exclusiva, los últimos doce años de su vida.

El arquitecto director de la Sagrada Familia, Jordi Faulí, explicó hoy en rueda de prensa que las obras del edificio tienen actualmente un presupuesto de unos 25 millones de euros (28.3 millones de dólares) y en 2016 empezará la construcción de la parte superior de las torres centrales, es decir, las de Jesucristo, María y los cuatro Evangelistas.

Esas "torres centrales sólo serán visibles desde el exterior a partir de 2017, y se acabarán del todo en 2020, faltando aún los pináculos que coronarán las estructuras", precisó Faulí.

La construcción de estas estructuras se realizará con una técnica nunca antes usada a una escala tan grande, consistente en ir montando "poco a poco" paneles de piedra con hierros pretensados en su interior para conseguir "un conjunto resistente y de una sola pieza, que aguante bien el viento", explicó el arquitecto.

La torre de Jesucristo será la más grande de las centrales ya que tendrá, una vez puesto el pináculo en forma de estrella de cuatro puntas, una altura de 172.5 metros, lo que respeta el deseo de Gaudí de que su obra nunca superase los casi 180 metros de la montaña de Montjuic.

Las otras cinco estructuras alcanzarán los 135 metros, complementando así el total de 18 torres "del croquis conjunto que Gaudí siempre tuvo en mente", resumió Faulí.

El acto se realizó en la Sala Creuer de la Sagrada Familia, un nuevo espacio que se sitúa en la base de lo que será la torre de Jesucristo, por lo tanto 60 metros por encima de la nave principal del edificio, y que se utilizará con fines explicativos en las visitas turísticas.

Según Faulí, esta sala no fue proyectada originalmente por Gaudí, sino que "el arquitecto pensó en ella como una caja receptora de luz para el resto de la construcción y como el soporte para la estructura de la torre de Jesucristo".

El arquitecto director afirmó que con la Sala Creuer se mantienen estas dos funciones principales y además se gana un espacio que se ha realizado "siguiendo fielmente los dibujos y maquetas de Gaudí" y, sobre todo, "el ejemplo de la nave principal del templo".

La sala, situada justo en el crucero de la iglesia, tiene 30 metros de longitud y está dispuesta en forma de cono invertido con gradas para sentarse.

Faulí subrayó que durante 2015 se han acabado los vitrales de todas las naves, y que a final de año ya se habrá terminado las esculturas de los portales del Nacimiento y de la Fe.

Además, con motivo del quinto aniversario de Dedicación de la Sagrada Familia, el próximo noviembre se utilizará por primera vez el interior de la Sacristía de Poniente, a falta de completar algunos acabados.

El templo de la Sagrada Familia está considerado como una obra única en el mundo, resultado de la genialidad de Antoni Gaudí (1852-1926) y el mejor ejemplo del modernismo catalán.

La construcción de la basílica fue iniciada en 1882 y en 1883 se le encargó a Gaudí hacerse cargo de las obras, lo que hizo tras modificar por completo un proyecto al que se dedicó en exclusiva desde 1914 y hasta su muerte.

Desde el año 2005 el templo forma parte del patrimonio mundial de la Unesco y fue consagrado y declarado como basílica menor el 7 de noviembre de 2010 por el papa Benedicto XVI.

sc

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