El lado oscuro de ser "multitareas"

La forma en que la gente se comunica crea un constante bombardeo de datos que cansa
Ser multitareas puede causar un daño permanente en el cerebro. Foto: Archivo
13/12/2015
00:20
La Nación - Argentina / GDA
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El cerebro no está preparado para resolver muchas cosas a la vez. De hecho, está diseñado para focalizarse en una sola tarea.

El constante repiqueteo de información, estímulos, órdenes y contraórdenes acostumbra a este órgano a malos hábitos. Entonces, apenas completa una breve tarea, como publicar, responder un mensaje o mandar un correo electrónico, es excitado con una dosis de dopamina, también conocida como la hormona de la gratificación. Y esa es una sensación que el cerebro ama, razón por la cual nos perpetúa saltando de una cosa a otra, en busca de esa gratificación inmediata. De acuerdo con Earl Miller, neurocientífico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), cada bombardeo de información le genera costos al cerebro.

Esto crea una peligrosa y falsa retroalimentación que lleva a la gente a convencerse de que está logrando mucho cuando, en realidad, es poco o nada lo que su cerebro resuelve. De hecho, ya se habla del uso de las redes sociales y el salto frenético entre conversaciones como una adicción de las neuronas, que está en la acera opuesta de lo deseable para alcanzar verdaderas metas.

Vale anotar, además, que cuando las personas intentan abordar muchas cosas a la vez, baja la calidad de su trabajo y también la eficiencia. En estos casos se vuelve más difícil organizar pensamientos y filtrar aquellos que sobran.

Un estudio de la Universidad de Londres mostró que individuos que hacían múltiples actividades mientras desarrollaban pruebas cognitivas sufrieron significativas bajas en sus niveles de coeficiente intelectual (IQ). De hecho, la baja de IQ fue similar a la que experimenta quien pasa una noche sin dormir o consume marihuana.

Por otra parte, aumenta la producción de cortisol, la célebre hormona que regula el estrés. El constante salto de una actividad a otra cansa y deja a la gente mentalmente agotada, por más que recién haya comenzado el día.

Las notificaciones constantes en el celular y el buzón del correo, que siempre crece, torpedean constantemente la lucha del cerebro por enfocarse en una única cosa.

Algunos estudios aseguran que el solo hecho de saber y pensar que uno es capaz de hacer múltiples tareas ya ocasiona la disminución del IQ en 10 puntos. Una investigación del McKinsey Global Institute demostró que los empleados pasan hasta 28% de su tiempo de trabajo chequeando correos electrónicos. Sin embargo, esto ya parece un juego de niños ante la demanda del WhatsApp, que es de 24 horas.

Y la cosa puede empeorar. Nuevos estudios sugieren que hacer multitareas puede causar un daño permanente en el cerebro.

Otro estudio de la Universidad de Sussex (Reino Unido), basado en escaneos cerebrales a individuos que pasaban tiempo utilizando múltiples dispositivos a la vez (televisión, tableta, teléfono), mostró que estas personas presentaban menos densidad cerebral en la corteza cingulada anterior, que es el área cerebral responsable de la empatía y el control emocional. Los autores de este trabajo, sin embargo, no pudieron determinar si la multitarea es responsable de esos efectos o si son lesiones preexistentes que resultan en personas con hábitos de multitarea.

¿Qué hacer?

Ante semejante escenario, los científicos recomiendan disponer ciertos momentos del día a la lectura de correos y redes sociales, y dejar las notificaciones en silencio mientras se trabaja y también al momento del descanso.

Una cosa más: hay que dejar de pensar que ser multitarea es una virtud (de hecho, así se reseña en redes como LinkedIn). Ser una persona que focaliza, analiza y luego sigue a la próxima tarea se valorará cada vez más en la era de las distracciones.

Así se procesa más de una actividad en su cabeza

“Cualquier hombre que pueda manejar bien mientras besa a una mujer hermosa, simplemente no está poniendo en el beso la atención que este merece”.

Esta frase, de Albert Einstein, pone de manifiesto la premisa de que el cerebro humano no está diseñado para ejecutar más de una actividad a la vez.

Distintos estudios han demostrado que al llevar a cabo una actividad las dos mitades del cerebro se activan. Sin embargo, al hacer dos tareas simultáneas, la actividad del hemisferio cerebral izquierdo se relaciona con la tarea principal (es decir, aquella de la cual la persona es consciente), y la del derecho con la secundaria.

Eso quiere decir que en una multitarea siempre hay una que es más importante que las demás, y a esa el cerebro le presta atención. Lo que muestran hoy los estudios es que este órgano no puede procesar dos cosas al tiempo, sino que lo hace de manera secuencial. La multitarea es, entonces, una alternancia rápida de esas actividades.

Y basta un ejemplo clásico, que es el de las personas que conducen oyendo música. Si el cerebro se concentra esencialmente en lo que está oyendo, se le resta atención a la vía, y eso puede ocasionar un accidente.

 

kal

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