Existe una palabra que durante los últimos tiempos se ha repetido una y otra vez en el ámbito económico y financiero: volatilidad. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, hace unos días aseguró que los mercados emergentes –entre éstos se encuentra México– necesitan estar listos para un potencial “choque severo”, por lo que “los responsables de las políticas públicas necesitan estar listos para enfrentarlo”.

¿La razón? Principalmente la desaceleración de la economía china, que después de la de Estados Unidos, es la más poderosa del mundo. Lo que sucede es que esta economía crece menos y esto, se vuelve un efecto dominó que afecta a todo el globo, incluyendo a nuestro país.

“La desaceleración china es quizá el dato que más volatilidad ha causado a los mercados en este inicio de año. China representa cerca de 10% del PIB mundial…Por lo tanto, cualquier desaceleración en este país representará menor crecimiento mundial”, explica un análisis realizado por Finamex Casa de Bolsa.

Pero no sólo es la desaceleración de China, sino el bajo precio del petróleo —durante varios años estuvo en cerca de 100 dólares para hoy oscilar entre los 20 y 30—, los anuncios de aumento en la tasa de referencia de Estados Unidos que hará la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés) y la depreciación de nuestro peso en consecuencia.

Éstos últimos dos son especialmente importantes porque indirectamente impactarán en nuestros bolsillo.

Aquí va la explicación de estos dos aspectos que van de la mano: La Fed, luego de mantener una tasa de interés prácticamente en cero durante los años de crisis (esto lo hizo con el objetivo de dinamizar la economía) apenas a mediados de diciembre pasado anunció un incremento de 25 puntos porcentuales a esta tasa.

El anuncio no fue una sorpresa, sino que este movimiento llevaba un año cocinándose, por lo que en este tiempo, los inversionistas comenzaron a prepararse y a retirar capitales de México, el cual, junto con otros emergentes como Brasil, fungieron, por los intereses que generaban, como un refugio ante la crisis de EU.

Pero ahora, la economía más fuerte del mundo está prácticamente recuperada, los inversionistas han retirado sus capitales y los han regresado a EU, por lo que en consecuencia, tenemos menos inversión extranjera, digamos que menos personas demandan nuestra moneda y como ésta se rige por la oferta y la demanda —libre flotación— pierde cada vez más valor.

El de diciembre fue el primer ajuste de varios que se esperan; lo que está por verse es si estos ajustes serán de manera progresiva o abrupta. Ante este movimiento, México también decidió subir su tasa de interés de referencia, y seguramente, como ya lo advirtió Carstens, seguirá actuando en consecuencia. Esta tasa sirve precisamente como punto de partida para el establecimiento de tasas en el mercado.

Ahora, que no cunda el pánico. ¿Es momento de comprar auto? ¿De pedir un crédito hipotecario? ¿De comprar dólares? ¿Viajar al extranjero? ¿De una tarjeta? Sigue leyendo.

Un auto

Si necesitas comprar uno, es momento de que lo hagas, porque al menos en este tiempo, las condiciones han sido favorables para hacerlo.

“Las tasas de interés no se han visto todavía impactadas por el incremento en la tasa base del 3% al 3.5% por parte de Banxico, la competencia entre los bancos y las financieras sigue estando a niveles muy altos, entonces en cuanto a la tasa y plazos, los productos son por demás atractivos. Es un momento justo ante la incertidumbre y volatilidad internacional, si estás pensando en cambiar el coche, no lo pienses y aprovecha el momento”, explica Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

Lo que el especialista explica es que los efectos de la depreciación del peso y demás costos relacionados aún no se ven reflejados en el precio final del consumidor así que todavía es un buen momento. ¿Hasta cuándo? La fecha exacta no puede saberse, pero al menos hoy es adecuado tomar esta decisión, claro, en el caso de que tengas los medios para hacerlo.

Pero, ¿qué pasa con los créditos automotrices? El especialista explica que ningún banco ni financiera ofrece ningún producto a tasa variable, por lo que la tasa a la que contrates el crédito será la que tendrás que pagar a lo largo de la vida del mismo. Lo que sí es que tienes que hacer un presupuesto antes de decidir esta compra .

Comprar casa

Desde hace tiempo, las tasas hipotecarias en México han estado en mínimos históricos. Sin embargo, los especialistas pronostican que en 2016 éstas van a subir en línea con los movimientos que provoque el ajuste de tasas de la Fed. A fines del año pasado, Enrique Margain, coordinador del comité hipotecario de la Asociación de Bancos de México, dijo que este cambio será gradual. Pero, aún no sucede.

“Las tasas de interés objetivo, a pesar del reciente incremento en 25 puntos base que realizó la Fed, y que espejó Banco de México, se encuentran muy cerca de sus mínimos históricos. Así que existe una oportunidad de solicitar créditos que históricamente se ven afectados por estos movimientos, como los hipotecarios”, dijo Gerardo Obregón, director de Prestadero.

Aquí lo importante es que estés al pendiente de este movimiento que se anticipa y que si estás por contratar un crédito de este tipo lo hagas a tasa fija, porque aun cuando exista la oportunidad de elegir un crédito con tasa variable que sea más barata de inicio, ésta podría moverse durante el plazo del crédito, explica.

Si ya tienes una hipoteca y está a tasa variable o es posible mejorar las condiciones del crédito, es momento de correr a reestructurarla.

¿Comprar dólares?

Los especialistas recomiendan que no lo hagas si es que no tienes que hacerlo. “Que compren dólares quienes tengan que hacerlo, ya sea por que pretendan viajar al extranjero, o porque necesitan pagar algún pasivo (deuda) contraído con empresas internacionales, o para adquirir materia prima, bienes, productos o servicios, tecnología, maquinaria, etcétera. Sería un grave error adquirir dólares en este momento si no es para alguna de las razones anteriores”, recomienda Ángel Méndez, especialista de la Facultad de Negocios de La Salle.

Si tu idea es la de comprar para vender luego y ganarle, (que se suele llamar especular y no es tan recomendable) demasiado tarde, eso lo tuviste que hacer cuando el dólar estaba más barato, explica Méndez.

¿Quieres viajar al extranjero? Sólo ten en cuenta que si lo haces a un país dolarizado resultará caro simplemente por el tipo de cambio. Mejor considera reactivar el turismo nacional. “Es mejor vacacionar y consumir servicios nacionales”, explica el especialista.

¿Es hora de una tarjeta de crédito?

“Si el dueño de una tarjeta de crédito se está preocupando por la tasa de interés de su plástico la está usando de manera incorrecta porque el método más caro de financiar tu consumo siempre será la tarjeta de crédito”, asegura Fred- dy Domínguez, director general y cofundador del comparador de productos financiero Comparagurú. Las tasas más altas en el mercado las vas a encontrar en las tarjetas de crédito.

Pero, ¿por qué si te preocupa la tasa es que lo estás haciendo mal? Porque todo aquel que tiene una tarjeta de crédito debe pensar en ser “totalero” –es decir pagar todo lo que debe cada mes y usarla como un medio de pago nada más– para no terminar pagando intereses elevadísimos y que sí, terminarán subiendo debido a las condiciones económicas de volatilidad.

“México no llega a final de año sin experimentar una alza en las tasas de interés al consumo. La TIIE se va a ver afectada y lo triste es que el banco se lo traduce al consumidor final”, explicó.

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