La convergencia de medios obliga a los canales de televisión abierta a ofrecer contenidos en diversas plataformas, como televisión de paga, radio o internet, para subsistir en el mercado. “No es solo el sitio web o los medios tradicionales, hay que ser multiplataforma, multidispositivo, on demand, y la relación uno a uno con la audiencia es lo que vuelve a un medio relevante”, explicó Gabriel Richaud, director general de IAB México.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) lleva a cabo una licitación para poner a disposición del mercado 148 canales de televisión abierta que competirán con tres cadenas nacionales: Televisa, TV Azteca e Imagen.

Este viernes concluye la etapa en que los interesados en el proceso pueden entregar su manifestación de interés al regulador, el cuál estima que existen 25 personas físicas y morales que buscan contar con canales en el país.

Al respecto, Richaud comentó que los canales no tendrán el éxito que mantienen las televisoras que operan en México si lo hacen de manera aislada. “Viéndolos de manera aislada no, viéndolos de forma holística como puntos de contacto que coexisten con otros puntos, por supuesto que son relevantes, lo que hace relevante a un medio son todos sus puntos de contacto, incluso social media”.

Cifras de Televisa demuestran que la inversión publicitaria en televisión abierta va a la baja, mientras que en 2014 fue de 37 mil millones de pesos, 2015 cerró con 33.7 mil millones.

En contraste, la publicidad en internet ha aumentado, datos de la Confederación de la Industria de la Comunicación Mercadotécnica (Cicom) indican que en 2011 la inversión publicitaria en la red era de 4.6 millones de pesos y para 2015 alcanzó los 12.4 millones.

Además, las plataformas en línea están ganando audiencia, pues la televisión de paga por internet u OTT (Over The Top) representa 25.2% del mercado de la señal restringida, con 6.7 millones de suscriptores acercándose a 32.6% de la televisión por cable, según cifras de The Competitive Intelligence Unit (CIU).

Las televisoras han detectado que las audiencias buscan contenidos multimedia, por lo que Televisa lanzó Blim, señal de paga por internet, que se suma a los servicios de televisión de paga que además ofrecen telefonía fija e internet.

TV Azteca cuenta con la oferta Totalplay, ambas filiales de Grupo Salinas, que ofrece televisión de paga y recientemente dio a conocer una alianza con el OTT llamado Crackle.

Rentabilidad de TV abierta, en duda

La rentabilidad de los canales de televisión abierta depende de los ingresos publicitarios que obtienen, por lo que esto debe ser considerado como parte de la diversificación de los nuevos canales en varias plataformas.

Sin embargo, los Valores Mínimos de Referencia (VMR) de cada canal determinados por el IFT, demuestran que hay localidades más atractivas que otras, pues fueron decididos por su cobertura poblacional, variable que usan los medios y anunciantes para medir su impacto.

Los dos canales que se ofertan en la Ciudad de México y el Área Metropolitana tienen un VMR de 425 millones 929 mil pesos cada uno, seguidos por los dos canales ubicados en Guadalajara y su Área Metropolitana, con un VMR de 113 millones 375 mil pesos, cada uno, mientras que el quinto canal con el mayor VMR es el que da cobertura en Monterrey y su Área Metropolitana, Sabinas, Hidalgo y Montemorelos, Saltillo, con 110 millones 383 mil pesos.

En contraste, las localidades con los canales que presentan los menores VMR son Bahía de los Ángeles con 13 mil pesos, Creel con 138 mil pesos, Valparaíso con 185 mil pesos, Guachochi con 188 pesos, y Xpujil con 294 mil pesos.

Ernesto Piedras, director general de The CIU, asegura que los canales de manera aislada no podrán sostenerse, por lo que se requiere que se concrete una cadena nacional para competir en el mercado.

“Hay mercado en la televisión abierta, no es fácil pero creo que estamos en un escenario de saturación, me parece que es más asequible como cadena nacional, porque ahí tienes es compensación regional unos de altos márgenes y unos no, tienes economías de escala en producción, en despliegue de infraestructura, en la adquisición de contenidos”, explica.

Si se compran canales de forma individual se fragmentan y aunque se liciten todos, no representan el peso competitivo de una cadena nacional, considerando que se quiere compensar la oferta de las otras tres televisoras.

“Me preocupa que quieran dejar como queso gruyere la utilización de asignado, unas áreas sí y otras no, porque el mercado se va a ir donde exista rentabilidad”, dice Piedras.

Las empresas telecom pueden complementar oferta

Las empresas que ofrecen servicios de telefonía fija, telefonía móvil, internet o televisión de paga pueden interesarse en los canales de televisión abierta para ofrecer un servicio adicional a sus clientes, comenta Abel Hibert, ex comisionado de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

“Es una manera de ampliar su oferta, de complementar sus servicios pues antes no era posible hacerlo ya que no se detectaba el interés porque era un sector sin licitaciones, muy concentrado”, agrega el especialista.

Sin embargo, reconoció que los canales que cuentan con población reducida pueden quedar desiertos pues se requiere de economías de escala para operar.

Por otra parte, Abel Hibert mencionó que los interesados pueden ver la adquisición del espectro radioeléctrico como estratégico y de largo plazo.

“Hay empresas que pueden verlo al largo plazo pues saben que lo importante es tener acceso al recurso, el acceso al espectro, las empresas que hayan pensado participar seguramente tomarán en cuenta el panorama y pueden reducir sus inversiones pero lo importante es participar en las licitaciones”, indica.

Para que esto suceda, la autoridad debe ser flexible en cuanto a los periodos que se establecen para que los canales entren en operación, considerando el ambiente económico.

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