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ruben.migueles@eluniversal.com.mx
En los próximos años, el gobierno mexicano no va a ser capaz de prevenir una caída en el total de ingresos y por lo tanto en su gasto, a menos de que incremente los impuestos, lo cual ha decidido no hacer por ahora, advirtió BofA Merrill Lynch Global Research en su informe mensual de mercados emergentes globales.
Hasta 2015, la contracción en los ingresos petroleros no se reflejó en una reducción del gasto público debido a que el gobierno fue capaz de compensar la caída en los ingresos petroleros con ingresos no recurrentes.
El impuesto a la gasolina, la cobertura financiera para protegerse de los bajos precios del petróleo, y la transferencia del banco central de los excedentes de operación, ayudaron a incrementar los ingresos totales a pesar de la caída en los recursos petroleros. Por consiguiente, el gasto público aumentó en 2015 sin comprometer la reducción en el déficit fiscal.
La historia va a ser diferente en 2016 y 2017, pues los menores ingresos van a llevar a un menor gasto, advirtió Carlos Capistrán, economista en jefe para México de BofAML.
Las cifras oficiales estiman una caída en el total de ingresos de 2.5 puntos porcentuales del PIB en 2016, lo cual, en principio, implica una reducción en el gasto de gobierno de 2.9 puntos porcentuales para mantener el objetivo de déficit.
Esta reducción en el gasto incorpora la baja de 0.6% del PIB, anunciada el 17 de febrero pasado. Una historia similar se espera en 2017: una contracción de los ingresos de 0.6 puntos porcentuales en 2017, acompañada de una mayor contracción en el gasto de 1.2%, la cual incluye el recorte de 0.7% del PIB anunciado el 1 de abril por las autoridades hacendarias.
Capistrán no prevé una contracción en el gasto del gobierno tan grande como los 4 puntos porcentuales del PIB considerados en las cifras oficiales, pues espera que el gobierno encuentre otras fuentes adicionales de ingresos, como la transferencia que el Banxico hizo a Hacienda en abril de este año.
También prevé un recorte más pequeño al gasto debido a que espera mayores precios del petróleo que los que estima el gobierno (41 dólares por barril contra 25 dólares para 2016, y 55 dólares contra 35 dólares por tonel para 2017).
Capistrán estima cierta contracción en el gasto de gobierno de alrededor de 1.5 puntos porcentuales del PIB en 2016 y de un punto porcentual en 2017 (o alrededor de la mitad de lo que el gobierno espera). Prevé que el ajuste fiscal reste un punto porcentual del crecimiento del PIB este año y 0.7% en 2017.

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