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maria.saldana@eluniversal.com.mx
Algunos indicadores macroeconómicos muestran un deterioro que preocupa, como los niveles de endeudamiento, incremento de la inflación y depreciación del peso, por lo que aún y cuando no es alarmante es necesario diseñar medidas que garanticen un ejercicio responsable del presupuesto y criterios claros sobre la adquisición de deuda, aseveró el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón.
Es necesario “fortalecer los pesos y contrapesos, y generar mecanismos que definan algunos objetivos para el mediano y largo plazos en términos macroeconómicos. Medidas institucionales que garanticen continuidad en las políticas fiscal y monetaria y que den certeza y confianza financiera”, dijo en su mensaje semanal.
Explicó que es importante mantener criterios técnicos en la política económica con visión de largo plazo y evitar sujetarse a los vaivenes políticos o a las circunstancias de la política.
“La estabilidad importa no sólo porque es clave para la estabilidad financiera; sino porque implica preservar y fortalecer el poder adquisitivo de los ciudadanos, el empleo de los trabajadores, la inversión en el país y el bienestar de todos”, expuso.
Castañón aseguró que México no puede permitirse un retroceso; sino que debe seguir avanzando.
La deuda pública creció de 40 a 55 por ciento del PIB en los últimos años; en abril se registró la inflación más alta en los últimos ocho años; y, la incertidumbre externa presiona, lo que deprecia el peso.
Ante esa situación “tenemos que establecer límites al deseo de gastar más de lo que es sustentable. Hasta ahora, a pesar de los anunciados recortes al gasto público, el sector público sigue erogando cada vez más recursos”.
tcm
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